Politica

En búsqueda del candidato: Casas con Quintela, una cuestión de piel

Por sus pergaminos, el ex intendente es el candidato natural, pero no genera confianza en el gobierno ni en el propio gobernador. Se escudan que tiene un techo en las encuestas

Para no andar con muchos rodeos. El candidato por pergaminos del peronismo tendría que ser Ricardo Quintela, ya que gobernar no es marketing. Hoy no lo es, ya que genera desconfianza dentro de la Casa de Gobierno hasta en el propio Sergio Casas.

Quintela es el mismo de hace años, quien recibe decenas de personas en su casa particular, el criticado por su entorno, el carismático y quien gobernó la Municipalidad peleado de Ángel Maza en su momento y luego de Luis Beder Herrera. El del acampe en la Residencia Oficial y también el que fue diputado nacional cuando el país de la Alianza llevó a la crisis que destruyó los hogares argentinos.

El actual legislador provincial tiene un pecado: cuenta con vuelo propio. No tiene simpatía entre sus pares y genera celos en los intendentes. Por lo dicho, es el líder indiscutido de un sector importante en la Capital.

Quintela no es Alberto Paredes Urquiza, ni Carlos Menem, ni Ángel Maza ni Luis Beder Herrera, es el “gitano”, ese mismo que se acuerda de separar un pedazo de carne para sus amigos.

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El gobierno sostiene que el quintelismo no garantiza un acuerdo político más allá del 10 de diciembre y que además no es votado por la clase media, esa misma que vive en su mayoría en la zona de La Quebrada, la de las calles asfaltadas por Quintela.

El propio peronismo le critica el entorno, ya que su familia es política y siempre estuvo y por qué ahora no estará. Hasta el oficialismo lo rechaza porque recibe gente en su casa y que entrega dinero para pagar la luz o para que la gente coma.

La mayoría de los empleados municipales lo recuerdan para bien y fue prudente de no volver al Palacio Municipal para no provocar nada con el paredismo.

Se lo acusa de muchos males y siempre ha sido un elemento para que eso suceda, aunque los acusadores tengan más expedientes en su contra que todo el quintelismo.

Quintela trabajó para todos los justicialistas y hasta para que Julio Martínez (radical) sea lo que sea. Le juntó a votos para ilustres desconocidos.

Desde siempre hay una cuestión de piel de Casas con el ex intendente, pese que han compartido históricas luchas en la juventud peronista.

La Casa de las Tejas se escuda que los riojanos no votarían a Quintela como gobernador, ya que tiene un techo que solo le da para volver a la Intendencia. Sin embargo, del abanico de potenciales candidatos del peronismo ninguno tiene pergaminos y además son desconocidos para la sociedad.

Quintela es como una Coca Cola vencida. Conocida por todos y que tendría que trabajar muchísimo para que lo voten porque se encuadra en la vieja política, pese que entre lo nuevo no hay nuevos.

Otro dato que se lee como una cuestión de piel: el quintelismo no tiene representantes en el gobierno de Casas y los demás si, hasta el radicalismo no martinista y martinista respectivamente.