Un debate y las propuestas deberían primar antes del 27 de octubre; hasta ahora solo el “pase” de dirigentes

El domingo 27 de octubre, los riojanos deberán elegir al nuevo mandatario provincial que conducirá los destinos de La Rioja por cuatro años.

El 10 de diciembre, el gobernador Sergio Casas pasará el mando a otro peronista o radical, según lo que decida la ciudadanía.

En el caso de los departamentos sucederá lo mismo y especialmente en la Capital, donde el intendente Alberto Paredes Urquiza se podrá reelegir o no, de acuerdo a los votos que se obtengan en las urnas.

El sábado fue la fecha límite de la inscripción de candidatos y la vedette son la inmensidad de colectoras en cada una de las jurisdicciones, que se han tomado como un absurdo, aunque es el juego de la democracia, como se dice.

Tras el paso de los días no cambió nada desde la inscripción de candidaturas. No hay propuestas para ser más concretos en el concepto. Solo se ha mostrado la captación de dirigentes, esos que están de un lado y se pasaron al otro sin ponerse colorados.

Algún acto institucional en el interior y la entrega de recursos del Estado, de allí en más no existe nada en el proceso electoral riojano.

La mejor salida para que la ciudadanía se interese por las candidaturas es a través de un debate, que ya supo organizar la Universidad Nacional de La Rioja, pero este año tiene a su rector como candidato.

Allí los candidatos a gobernador y luego aquellos que aspiran a la Intendencia capitalina podría debatir sobre sus ideas, con el fin que llamar la atención de los votantes.

Hoy La Rioja tiene tres peso pesados como candidatos a gobernador, entre otros. Ellos son Ricardo Quintela, Julio Martínez y Luis Beder Herrera y sería una buena oportunidad para debatir de un tema candente como es la minería, como así también las famosas SAPEM y hasta el perfil de una administración pública saturada.

Y especialmente conocer de boca de los candidatos cómo van a encarar los próximos cuatro años dentro de un país que camina por el default.

La Intendencia tiene a cuatro dirigentes, entre otros. Ellos son el propio Paredes Urquiza, Teresita Madera, Inés Brizuela y Doria, y Néstor Bosetti.

Hasta hoy solo hubo en la Capital la pelea entre el intendente y el gobernador, según de donde se lo mire, y los resultados están a la vista de todos.

Ya es momento de dejar las selfie y la adquisición de dirigentes para escuchar propuestas realizables y una alternativa es un debate a través de una cadena provincial (retransmitido por todos los medios de comunicación).