Los primeros 20 días de Quintela como gobernador: Quincenita, aguinaldo, bono navideño, sueldo de enero y la creciente demanda social

Por lo que dice el propio presidente electo Alberto Fernández los próximos años no serán los mejores. Mauricio Macri se va del poder y deja una gran deuda social.

Fernández lo dijo en Tucumán durante la asunción del gobernador Juan Manzur. Se lo manifestó a sus principales socios, los gobernadores, con el fin que no se ilusionen que sus primeros años serán como Néstor y/o Cristina.

Hacía allí va Ricardo Quintela como gobernador electo. Debe asumir el 10 de diciembre en el marco de una crisis que nadie conoce muy bien, ya que se irá blanqueando con el paso de los días de Fernández en la Casa Rosada.

Quintela jura y ya debe estar pensando en el gasto público. Le entregará Sergio Casas el bastón de mando con una administración pública a punto de salir de receso hasta febrero y llena de demandas y también por los compromisos electorales.

Casas planchó su gestión y priorizó el pago de sueldos a los empleados públicos con algunos incrementos, pero la crisis fue devastadora en el sector privado con el cierre de comercios y fábricas del Parque Industrial y el interior provincial.

El casismo deja iniciada la obra del nuevo hotel provincial en el ex complejo Sussex, que seguramente quedará inconclusa por la falta de recursos, y las famosas SAPEM con una demanda permanente de fondos.

Solo Agro Andina de Chilecito demanda $70 millones para ser una de las naves insignias de las empresas estatales.

Quintela para arrancar tendrá que asegurarse un colchón financiero importante que le deje la administración casista en el Ministerio de Hacienda.

A solo cinco días de asumir tendrá que pagar la Quincenita con el medio aguinaldo para los empleados estatales de planta y dar un gesto importante para todos los precarizados del Estado. Allí nomás tiene una grilla salarial.

Y no solo eso tendrá en la agenda financiera sino el otorgamiento de un bono navideño para pasar las fiestas. Los gremios van por lo menos por $10 mil por empleado. Otro presupuesto para las alicaídas arcas públicas.

Mientras eso pase ya tendrá el pago de los salarios de enero con la Quincenita, mientras que los estatales estarán de vacaciones.

Se podría hablar tranquilamente de unos $3 mil millones que deberán circular en ese tiempo en La Rioja.

Los intendentes además no se quedarán atrás para que les actualice los gastos de funcionamiento. Enero es un mes festivalero y a ciencia cierta nadie sabe qué pasará con los eventos culturales. Los diputados también harán sus pedidos de fondos.

Al tiempo que la política piensa en ellos, Quintela tendrá en la puerta de su casa, lo que hoy sucede: la creciente demanda social. Hay muchísima gente que se quedó afuera del sistema y eso se acrecienta porque es fin de año.

En otras palabras, cuando muchos piensan en los cargos, el gobernador electo tendrá que afrontar una intensa agenda que se centrará en el pago salarial y atender la crítica cuestión social en los primeros 20 días. Antes se hablaba de los primeros 100 días de gestión.