Politica

Golpe de timón: La Libertad Avanza y el PRO cierran el interbloque y conquistan la primera minoría en Diputados

Por Eduardo Nelson German · 30 de octubre de 2025 · 07:42

La alianza parlamentaria suma 115 legisladores y le asegura al oficialismo el control de las comisiones y la presidencia de los cuerpos clave. El Gobierno acelera la maquinaria legislativa para sancionar sus reformas estructurales; Ritondo, la figura que sostiene al PRO unificado.


En un movimiento estratégico que reconfigura el mapa de poder en el Congreso, La Libertad Avanza (LLA) y el PRO han sellado el acuerdo para conformar un interbloque en la Cámara de Diputados. Esta alianza no solo le otorga al oficialismo la ansiada primera minoría, sino que le proporciona la llave para destrabar la agenda de reformas que impulsa el presidente Javier Milei, desde la tributaria hasta la laboral.

La conjunción de ambas bancadas, según fuentes parlamentarias, alcanzará la cifra de 115 diputados: 81 de La Libertad Avanza y 34 del PRO. Este número, si bien no representa el quorum propio, es un capital fundamental que le garantiza al oficialismo el control de las comisiones, incluyendo la presidencia de estos cuerpos, que son el filtro esencial para que cualquier iniciativa llegue al recinto.

Menem y Ritondo, los arquitectos del nuevo status quo

El diseño de este interbloque se cocinó en un encuentro entre el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el jefe de la bancada del PRO, Cristian Ritondo. Este último, figura clave en la negociación, ha ratificado su compromiso con la cohesión interna, al señalar que no tiene intenciones de disputar la presidencia de la Cámara, un puesto que se encamina a retener el riojano Menem.

El rol de Ritondo es crucial para mantener unido a un PRO con fisuras internas. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, opera como garante para contener al sector “bullrichista” –liderado por figuras como Damián Arabia– que exploraba la idea de armar una bancada aparte dentro del interbloque. Con cerca de diez legisladores alineados con la Ministra y catorce que responden a Ritondo, la unidad del bloque se sostiene sobre la base de este acuerdo. Por su parte, el reelecto Diego Santilli se abocará a su tarea legislativa, confirmando su foco en la proyección bonaerense con miras a la gobernación en 2027.

La búsqueda de los «aliados coyunturales» y el peronismo federal

Con la primera minoría asegurada, el oficialismo apunta a sumar apoyos de los bloques provinciales y del peronismo «dialoguista» para alcanzar la mayoría absoluta en el recinto. En la Casa Rosada confían en que el escrutinio definitivo sume alguna banca más, y ya tienen en la mira a un grupo de aliados que pueden ser el fiel de la balanza:

  • Radicalismo Afín: Se espera el respaldo de los seis radicales cercanos a los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco), además de la bonaerense Karina Banfi.
  • Bloques Provinciales: También se buscará el acompañamiento de los siete diputados de Innovación Federal, Libertad y Futuro y algunos de los diecisiete legisladores que conformarán Provincias Unidas.

No obstante, un interrogante central pende sobre la postura que adoptarán los diputados que responden a los gobernadores peronistas –como Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y el peronismo K de Santiago del Estero–, cuyas bancadas pueden ser determinantes para que el Gobierno no solo avance con sus reformas, sino también para destrabar temas sensibles de la agenda económica y social.

El interbloque LLA-PRO es, en definitiva, la consolidación de una alianza de gobernabilidad que le permite al oficialismo salir de la debilidad legislativa de su primer año. Con este nuevo músculo en Diputados, la aceleración de las reformas estructurales deja de ser una promesa de campaña para convertirse en el desafío inmediato del Gobierno.