Tras la dura derrota del quintelismo en las elecciones legislativas, el ministro de Vivienda salió a «caminar» los barrios para reconstruir el poder territorial. Con la promesa de escrituras y servicios para 321 familias, busca capitalizar el desgaste de la gestión municipal y posicionarse como la renovación para recuperar el distrito clave.
El mapa político de la Capital riojana entró en ebullición antes de tiempo. La contundente derrota del oficialismo provincial en las últimas elecciones legislativas en el distrito más importante de la provincia dejó heridas abiertas y, sobre todo, un vacío de liderazgo que Ariel Puy Soria decidió ocupar de inmediato. El ministro de Vivienda, Tierras y Hábitat ya no oculta sus intenciones: le discute el poder territorial al intendente Armando Molina y ha puesto en marcha su maquinaria política para ser el candidato a jefe comunal en 2027.
Mientras la gestión municipal intenta reacomodarse tras el revés en las urnas, Puy Soria desplegó a sus equipos técnicos en el corazón de los barrios populares, un territorio que históricamente define elecciones y que hoy reclama presencia estatal. La estrategia es clara: gestión directa, soluciones habitacionales y «bypass» a la Intendencia.
Desembarco en el Barrio Cristo de Abraham
La última jugada de este ajedrez político tuvo lugar en el Barrio Cristo de Abraham. Allí, el ministro movilizó a su estructura, encabezada por la funcionaria Irene Zarate Rivadera, para avanzar con un plan masivo de regularización dominial.
La acción no fue menor: se verificaron los planos de mensura para 321 hogares, un paso administrativo que tiene una lectura política profunda. Al entregar la «seguridad jurídica» de la vivienda, Puy Soria construye una relación directa con los vecinos, salteando la intermediación del municipio y mostrando capacidad de respuesta donde la comuna a veces no llega.
Agua, obras y «dignidad»: la plataforma de campaña
El discurso del ministro en el territorio va más allá de un simple trámite de escrituración. En sus intervenciones, vincula la regularización de las tierras con la llegada de servicios básicos que hoy son deficitarios en la Capital.
«La escritura es un paso fundamental para el ordenamiento territorial que permitirá que próximamente las familias accedan al servicio de agua potable y demás obras de infraestructura», señalaron desde la cartera de Vivienda. La promesa de «vivir con dignidad» se convierte así en el eje de una campaña permanente.
Al garantizar el acceso al agua y a la infraestructura urbana, Puy Soria golpea en el talón de Aquiles de la gestión de Molina, quien enfrenta críticas por el estado de los servicios públicos en la ciudad.
La carrera por el 2027
Si bien faltan dos años para la contienda ejecutiva, en el peronismo riojano saben que la recuperación de la Capital es la madre de todas las batallas. La derrota legislativa encendió las alarmas en la Casa de las Tejas y Puy Soria, un alfil histórico del peronismo con juego propio, entiende que el «operativo retorno» requiere de caras activas y gestión palpable.
Al disputarle la centralidad a Molina en los barrios, el ministro envía un mensaje a la conducción del PJ: él está dispuesto a ponerse la campaña al hombro. La regularización dominial es su herramienta; la Intendencia, su objetivo.





