La vicegobernadora Teresita Madera aseguró que la provincia atraviesa una «situación compleja». Descartó sumas fijas o aumentos extra para diciembre y reconoció que el objetivo de máxima es poder abonar los salarios y el medio aguinaldo.
El gobierno de La Rioja, encabezado por Ricardo Quintela, le puso fin a las expectativas de los empleados estatales sobre una posible ayuda económica para las Fiestas. La vicegobernadora Teresita Madera confirmó este jueves que la administración provincial no cuenta con fondos para afrontar el pago de un bono de fin de año ni otorgar nuevos aumentos salariales en el corto plazo.
En un mensaje que buscó bajar la espuma de los reclamos gremiales pero que expone la fragilidad de las cuentas públicas, la funcionaria fue tajante: la prioridad absoluta es cumplir con las obligaciones básicas de diciembre. «Hoy estamos en una situación compleja, que es poder garantizar los sueldos y garantizar los aguinaldos», sentenció Madera en declaraciones a la prensa local.
La confirmación llega en un mes clave para la administración pública, donde la presión inflacionaria y los gastos de fin de año suelen motivar pedidos de recomposición salarial o sumas fijas por única vez. Sin embargo, desde el Ejecutivo riojano cerraron esa puerta.
«Nada más extra»
Madera explicó que el escenario financiero no deja margen de maniobra para erogaciones por fuera del cronograma habitual. «No estamos pudiendo en este momento pensar, aunque nos gustaría y quisiéramos hacerlo, nada más extra que no sean estas dos cosas», admitió, en referencia al pago de los haberes mensuales y el Sueldo Anual Complementario (SAC).
La declaración de la vicegobernadora blanquea el difícil cierre de año que afrontará la provincia, centrando la gestión en evitar retrasos en los pagos corrientes y dejando de lado cualquier tipo de «plus» navideño, una medida que en años anteriores había sido habitual en la provincia para contener el malestar social.





