El Gobernador define una «oxigenación» de su equipo ante un 2026 con asfixia financiera. Gabriela Pedrali podría volver al Ejecutivo para pelear la candidatura de 2027 contra Armando Molina. La venta total del Parque Eólico Arauco y el bloqueo político de los Menem, claves en el nuevo escenario.
Frente a un horizonte económico complejo y con la certeza de que para 2026 «La Rioja hoy solo tiene asegurada la coparticipación federal», el gobernador Ricardo Quintela diseña una reingeniería profunda de su administración. El mandatario provincial busca retomar la iniciativa política mediante una «oxigenación del gabinete» que le permita transitar los últimos dos años de gestión y ordenar la feroz disputa por su sucesión en 2027.
La movida incluye enroques de nombres de alto perfil, planes de privatización de activos estratégicos para hacer caja y una guerra fría cada vez más intensa con la Casa Rosada, que ha cerrado filas detrás de la figura de Martín Menem.
La interna: Pedrali vs. Molina
El tablero político del oficialismo riojano se mueve con la mira puesta en la gobernación. Según trascendió desde la Casa de las Tejas, Gabriela Pedrali, quien acaba de asumir su banca tras ser reelecta como diputada nacional, podría pedir licencia en el Congreso para desembarcar nuevamente en la provincia.
La fecha clave sería marzo: Pedrali podría asumir como ministra del Interior (o de Gobierno), una vidriera política ideal para «posicionarse como candidata a gobernadora en el 2027». Sin embargo, la jugada no está cerrada: en el círculo rojo local, «muchos creen que el elegido sería el intendente Armando Molina», quien mantiene el control territorial de la Capital y goza de la confianza histórica del «Gitano».
Banco Rioja y Parque Eólico: ¿Privatización total?
La asfixia financiera obliga a Quintela a evaluar medidas drásticas sobre las «joyas de la abuela» del Estado provincial. Uno de los puntos más críticos es el Banco Rioja. Tras los resultados de una «catastrófica auditoría» interna, el Ejecutivo «estudia la posibilidad de la privatización» de la entidad o su transformación en una «entidad financiera mixta» para sanear sus cuentas.
El otro frente de tormenta es el Parque Eólico Arauco, que arrastra el peso del default y la deuda del bono verde por 350 millones de dólares. Si bien la provincia ya «vendió una parte por 171 millones de dólares» a la empresa Pampa Energía, la decisión política ahora podría ser más profunda: Quintela analiza «desprenderse por completo» del parque. El objetivo es «descomprimir la situación financiera de la provincia y salir de nuevo al mercado para buscar créditos internacionales».
El bloqueo de los Menem y la Boleta Única
La relación con la Nación atraviesa su peor momento y el canal de diálogo está dinamitado. Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia, bajó una orden tajante: «Martín Menem será el único autorizado para hablar con Quintela». La decisión clausura los intentos del gobernador riojano, que en los últimos meses «intentó por todos lados pasar por encima de Menem» para negociar fondos directamente con otros ministros libertarios.
El presidente de la Cámara de Diputados, fortalecido, envió un mensaje directo a La Rioja durante su discurso de asunción de los nuevos legisladores: pidió que las provincias «adhieran a la Boleta Única de Papel». La exigencia impacta de lleno en el sistema electoral riojano, clave para el armado del PJ local.
En paralelo, Eduardo «Lule» Menem monitorea la situación con lupa. El armador libertario «mira de cerca los movimientos del Banco Rioja» y mantiene un frente de conflicto abierto con la Legislatura provincial, especialmente tras la maniobra del peronismo para «desplazar a La Libertad Avanza de la vicepresidencia segunda», lugar que terminó ocupando el ex intendente Ismael Bordagaray.





