La secretaria legislativa, Teresita Luna, cuestionó la fiscalización en la Capital tras los festejos navideños y exigió mayor articulación para hacer cumplir la ley de “pirotecnia cero”; además, anticipó un 2026 de «alto voltaje político» tras la reconfiguración del gabinete provincial.
El balance del año legislativo en la provincia derivó en un fuerte pase de facturas hacia la gestión municipal de la Capital. La exdiputada y actual secretaria legislativa, Teresita Luna, encendió la polémica al advertir sobre las fallas en la aplicación de la normativa vigente contra la pirotecnia sonora, señalando que, pese a la prohibición, la venta y el uso de estruendos continuaron siendo moneda corriente durante la Navidad.
Luna puso el foco en la Ley 10.819, sancionada este año por unanimidad en la Cámara de Diputados, una herramienta legal que buscaba erradicar la pirotecnia de alto impacto sonoro para proteger a personas con hipersensibilidad auditiva, autismo, adultos mayores y animales. Sin embargo, la funcionaria fue categórica al evaluar la realidad en las calles: “Es muy evidente que no hay un control estricto desde el municipio”.
La crítica de la dirigente no se limitó a la falta de inspectores, sino a la visibilidad de la infracción. Denunció que se observaron “publicidades en redes sociales y pasacalles anunciando la comercialización” de productos prohibidos sin que el poder de policía municipal actuara en consecuencia. “Cuando hay sectores que sufren, no pueden ser fiestas felices para todos. Necesitamos conciencia social”, sentenció, instando a replicar modelos exitosos de otras provincias bajo la consigna “más luces y menos ruido”.
Deudas pendientes: la «Hora Silenciosa»
En su análisis de las normativas de inclusión, Luna también se refirió a la Ley 10.664, que establece la “hora silenciosa” en comercios para facilitar el acceso a personas con hipersensibilidad sensorial. Reconoció que, si bien es una herramienta valiosa, su aplicación efectiva es escasa.
La secretaria legislativa admitió que la norma requiere de un mayor compromiso del sector privado y de las autoridades locales. Consideró indispensable “involucrar a cámaras comerciales y autoridades municipales” para que la ley no quede en una expresión de deseos y se avance hacia ambientes más amigables.
La antesala de un año electoral
Más allá de la gestión social, Luna trazó un panorama político de cara a lo que viene. Definió al 2025 como “una previa” de un 2026 que se anticipa “altamente político”. En ese marco, valoró la renovación parcial de la Cámara de Diputados y destacó un movimiento clave en el tablero del oficialismo: el desembarco de Ricardo Herrera como secretario general de la Gobernación.
Para Luna, este nombramiento no es un enroque administrativo, sino un “hecho político de relevancia para la provincia” que marca el tono de la gestión del gobernador Ricardo Quintela para el próximo período. Desde su rol institucional, aseguró que el objetivo será “fortalecer consensos” y garantizar una Legislatura que funcione como caja de resonancia política pero con eficiencia.
Sobre el cierre, la funcionaria dejó un mensaje de cara al Año Nuevo, mezclando el llamado a la paz social con una exigencia a la clase dirigente: “Necesitamos consenso y esperanza, pero también hechos concretos desde la dirigencia. Ese es el compromiso”.





