Desde las 15, la alta demanda saturó la red en cuatro departamentos; la distribuidora reinició generadores en Chepes y Portezuelo, y apeló a la «solidaridad» de los usuarios para evitar un apagón generalizado ante la falta de potencia.
La infraestructura energética de La Rioja volvió a mostrar sus límites ante el primer pico de consumo del año. A las 18.45, la empresa prestataria emitió un parte de situación que confirmó lo que miles de usuarios del sur provincial padecían desde la siesta: el sistema no soportó la demanda provocada por las altas temperaturas y entró en zona de riesgo operativo.
El corte y las oscilaciones de tensión comenzaron a las 15 horas, momento en que se registraron «variaciones en el servicio producto de la alta demanda de energía a causa del intenso calor en nuestra provincia y gran parte de la región». La explicación oficial desnudó la falta de margen de reserva del tendido eléctrico para afrontar condiciones climáticas extremas, habituales en esta época del año.
Maniobras de contingencia en cuatro departamentos
La crisis obligó a las cuadrillas técnicas a intervenir directamente sobre los nodos centrales de distribución para evitar daños mayores en el equipamiento. Según el informe técnico, se «reiniciaron los reguladores de tensión para continuar con la generación desde los Centros Transformadores de Portezuelo, Chepes I y Chepes II».
El objetivo de estas maniobras de urgencia fue doble: intentar restablecer el flujo y, fundamentalmente, «proteger los equipos de los diferentes distribuidores en líneas de Media Tensión». La falla impactó de lleno en una vasta zona productiva y residencial que abarca los departamentos Rosario Vera Peñaloza, Gral. Juan Facundo Quiroga, Gral. Ortiz de Ocampo y Gral. San Martín.
Desde la empresa aseguraron que «se trabaja en mitigar las causas realizando diferentes maniobras para que los equipos Generadores puedan despachar energía», reconociendo implícitamente la dificultad para sostener el servicio con la alimentación estándar.
El pedido de «solidaridad» al usuario
Como suele ocurrir ante la saturación de la red, la responsabilidad final se trasladó al comportamiento de los ciudadanos. En su comunicado, la prestadora agradeció la paciencia de los vecinos —muchos de ellos sin refrigeración en plena ola de calor— y lanzó una advertencia sobre el consumo.
«Recordamos que en tiempos de altas temperaturas hacer un uso racional y solidario de la energía es necesario para poder evitar la saturación del sistema», indicaron. El mensaje deja en claro que, sin una reducción voluntaria de la demanda por parte de los hogares, la estabilidad del servicio en los Llanos sur pende de un hilo.





