Néstor Bosetti cuestionó la falta de insumos, el deterioro edilicio y los bajos salarios médicos. Advirtió sobre una «centralización» extrema que deja desprotegidos a los departamentos: «En los pueblos los chicos ya no nacen allí».
El ex vicegobernador de La Rioja, Néstor Bosetti, lanzó un fuerte cuestionamiento al estado actual del sistema sanitario provincial. A través de un comunicado titulado «Cuando el sistema deja de cuidar», el dirigente describió un panorama de «desgaste, centralización y falta de planificación» que, según su visión, deja al descubierto «el peor rostro del Estado» cuando falla en su función más básica.
Bosetti señaló que la problemática actual no responde a una enfermedad puntual, sino a una crisis estructural. En su diagnóstico, enumeró carencias graves que atraviesan a los nosocomios públicos: falta de insumos, de equipamiento y de mantenimiento. «Los trabajadores de la salud cobran mal, trabajan sobrecargados y sostienen el sistema con vocación, no con respaldo», denunció, advirtiendo que la voluntad del personal no alcanza cuando no hay recursos ni decisiones políticas claras.
El interior, zona de riesgo
Uno de los puntos más críticos del análisis de Bosetti se centró en la desigualdad geográfica. El ex funcionario aseguró que la situación en el interior provincial es «todavía más grave» debido a un modelo que ha transformado a los efectores de salud locales en meras postas de traslado.
«Los hospitales dejaron de ser hospitales y pasaron a ser centros de derivación. No curan, no resuelven, derivan», sentenció con dureza. Para graficar el retroceso, utilizó una imagen contundente de la realidad demográfica y sanitaria: «En los departamentos los chicos ya no nacen en sus pueblos». Según su planteo, cada traslado innecesario implica tiempo perdido, angustia familiar y riesgo de vida.
Infraestructura y nuevas demandas
El descargo también apuntó al deterioro de los edificios y a la incapacidad del sistema para dar respuesta a problemáticas modernas, como la salud mental y los consumos problemáticos. «Según dónde vivas, la salud que recibís no es la misma. Y eso, en un sistema público, es inadmisible», afirmó.
Para cerrar, Bosetti envió un mensaje directo a la administración provincial, rechazando que la salud sea utilizada como una «variable de ajuste» o un discurso de campaña. «Cuando el sistema de salud se cae, no hay relato que lo tape. Y cuando la salud falla, la política queda desnuda», concluyó.





