Organizada por la Agrupación Virgen de Lourdes, la celebración colmó las expectativas en el departamento General San Martín. Entre destrezas criollas y música en vivo, el evento funcionó como un motor para los emprendedores locales y contó con la presencia del intendente, quien recibió un reconocimiento especial.
La localidad de San Solano, en el corazón del departamento General San Martín, vivió una noche consagratoria para sus tradiciones rurales. La Fiesta Gaucha, organizada por la Agrupación Virgen de Lourdes, se transformó en un éxito de convocatoria que excedió lo meramente festivo para convertirse en una demostración de la vigencia de la cultura criolla en los Llanos.
Bajo la organización de la agrupación local, el evento reunió a una multitud que se acercó para disfrutar de un programa cargado de identidad: desde las clásicas destrezas gauchescas que pusieron a prueba la habilidad de los jinetes, hasta la oferta gastronómica de comidas típicas que acompañó la velada.
Respaldo institucional en el territorio
La jornada contó con un fuerte componente político e institucional. El intendente municipal de General San Martín (cuya cabecera es Ulapes), Profesor Uriel Vargas, desembarcó en el predio acompañado por parte de su gabinete ejecutivo.
La presencia del jefe comunal no fue protocolar. Durante la noche, la organización le entregó un reconocimiento, destacando el apoyo del municipio a las iniciativas que buscan preservar el acervo cultural de la región. «Una gran noche para todos los que estuvieron presentes», celebraron desde el entorno del intendente, ratificando la política de cercanía con las localidades del interior departamental.
Un impulso a la economía popular
Más allá del espectáculo de música en vivo y el color de la tradición, la fiesta sirvió como una vidriera comercial clave. Un nutrido grupo de emprendedores locales se instaló en el predio, aprovechando el flujo de visitantes para comercializar sus productos.
En tiempos de retracción económica, este tipo de festivales se consolidan como oxigenadores fundamentales para las economías regionales, permitiendo a los pequeños productores generar ingresos directos mientras la comunidad celebra sus raíces.





