l ministro de Agua y Energía respaldó a dos referentes chileciteños como candidatos para integrar la fórmula gubernamental del peronismo riojano. También denunció el corte de financiamiento nacional para obras hídricas y avaló la proyección de Quintela como armador del justicialismo a nivel nacional.
El ministro de Agua y Energía de La Rioja, Adolfo Scaglioni, lanzó una señal política de peso en una entrevista con Medios Provincia: Chilecito debe tener representación en la fórmula gubernatorial del peronismo para 2027. Con nombre y apellido, el funcionario colocó al senador Fernando Rejal y al intendente Rodrigo Brizuela y Doria en el centro del debate por las candidaturas, en lo que representa uno de los posicionamientos más explícitos que un integrante del gabinete quinteleísta ha hecho sobre la sucesión provincial.
Chilecito quiere la fórmula: Rejal y Brizuela y Doria, los nombres
La declaración más resonante de Scaglioni no vino del plano de la gestión sino del político. El ministro fue contundente al afirmar que una figura de Chilecito —segunda ciudad de la provincia y bastión histórico del peronismo del interior riojano— debe integrar la boleta gubernamental en 2027.
Sobre el senador Fernando Rejal, la definición fue personal y política a la vez: «Es prácticamente un hermano. Sin duda es una de las figuras que tiene que estar en la conversación». El senador ya había adelantado públicamente su interés en la fórmula, y el respaldo de un integrante del gabinete le otorga a esa candidatura un espaldarazo institucional difícil de ignorar.
Pero Scaglioni no cerró el juego ahí. También incluyó al intendente Rodrigo Brizuela y Doria como un candidato válido, remarcando que el sector de Chilecito «siempre ha aportado hombres capaces al Ejecutivo provincial» y que la decisión final surgirá del consenso interno del espacio.
La mención simultánea de ambos nombres no es un detalle menor: revela que la disputa por la candidatura desde el polo chileciteño todavía no está resuelta y que el gobernador Ricardo Quintela deberá arbitrar entre dos figuras de peso de su propio territorio. Lo que sí quedó claro es que Chilecito no está dispuesto a quedar afuera de la fórmula, y que tiene argumentos —y voces dentro del gobierno— para reclamarlo.
Quintela, el armador: «Está peleando para construir una alternativa a un modelo que se cae a pedazos»
Scaglioni también respaldó sin matices el rol nacional del gobernador, al que definió como un «armador» central del peronismo en un momento de reconfiguración profunda. «Ricardo está peleando para armar una alternativa a un modelo que se está cayendo a pedazos», afirmó.
El ministro fue más allá del esquema puramente justicialista: sostuvo que Quintela entiende que el peronismo no puede reconstruirse en soledad y que la propuesta de 2027 debe convocar también al radicalismo y a otros sectores para conformar una coalición amplia que ofrezca una salida real a la crisis económica. La visión confirma la estrategia de amplitud que el gobernador viene ensayando a través de su movimiento «Federales Somos Todos» y de los puentes que ha tendido hacia dirigentes del interior de distintas tradiciones políticas.
«No recibimos un solo aporte de Nación»: el ajuste golpea las obras hídricas
En el plano de la gestión, Scaglioni trazó un cuadro de situación crítico respecto al financiamiento nacional. «No recibimos un solo aporte de Nación. Estamos trabajando con recursos propios y mucha improvisación creativa para dar soluciones», denunció.
El ministro reveló que se cortaron los convenios con el Enosa, el ente que históricamente financiaba la infraestructura hídrica provincial, y graficó el nivel de desconexión institucional con una frase que habla por sí sola: «Hace más de dos años y medio que no viajo a Buenos Aires porque no hay con quién hablar, no hay áreas para encauzar proyectos».
Obras en marcha pese al abandono nacional
A contramano del desfinanciamiento, Scaglioni repasó un frente de trabajo activo en distintos puntos de la provincia. En Punta de los Llanos se instalan tanques de más de 50.000 litros con sistemas de rebombeo para garantizar la presión del agua en los hogares. En Trampa del Tigre se inician obras de cañería y conexiones domiciliarias. En Talamuyuna se realiza un anillado de tres perforaciones para asegurar la continuidad del servicio ante eventuales fallas técnicas.
La obra que el ministro destacó con mayor énfasis fue la de Chamical: la terminación del Dique Trasvase, a la que calificó de «obra histórica», que hoy permite abastecer al dique La Aguadita y llenar represas en el interior profundo, con impacto directo en el sector ganadero.
Aunque las lluvias de este año superaron la media anual de 410 milímetros, Scaglioni advirtió contra el optimismo: «No hay que confiarse. La recarga de las napas subterráneas tarda años y La Rioja sigue siendo una zona con carencia estructural de recursos hídricos».





