Tensión entre política y prensa en La Rioja: un diputado provincial intimó por teléfono a una periodista a «justificar» su situación laboral
El legislador Marcelo del Moral, referente político del departamento Castro Barros y ex intendente del distrito, protagonizó un áspero cruce telefónico con la comunicadora Yoli Alaniz, del medio La Voz Costeña. El audio se viralizó en redes y reactiva el debate sobre los márgenes del ejercicio periodístico en el interior riojano.
El departamento Castro Barros, en el norte de la provincia de La Rioja, sumó esta semana un nuevo foco de tensión entre el poder político local y el periodismo regional. Un audio difundido en redes sociales dejó al descubierto un intercambio de fuerte tono entre el diputado provincial Marcelo del Moral —referente territorial del distrito y ex jefe comunal— y la periodista Yoli Alaniz, que cubre hace más de una década la actualidad del departamento para La Voz Costeña. La conversación, que combinó reclamos por la gestión municipal con cuestionamientos personales sobre el trabajo de la comunicadora, escaló con rapidez hasta instalarse como un episodio de proyección provincial.
El origen del conflicto
La discusión tuvo como disparador una serie de publicaciones de Alaniz en sus redes sociales, en las que comparaba la administración en curso —a cargo del intendente Miguel Ceferino de la Vega—. Los contenidos apuntaban a la inactividad administrativa, la falta de obras y la parálisis de servicios en la cabecera departamental. Las críticas, por lo que se desprende del propio diálogo, calaron de manera directa en Del Moral, quien optó por levantar el teléfono para expresar su malestar.
«Yo no soy el intendente»
A lo largo de la comunicación, el diputado buscó desmarcarse de los señalamientos sobre el funcionamiento del municipio. «Yo cuando era intendente todo el mundo trabajaba», afirmó, marcando distancia respecto de la gestión actual. Ante la insistencia de la periodista sobre la falta de respuesta del Ejecutivo local, el legislador fue tajante: «No te equivoques, yo no soy el intendente».
Alaniz, sin embargo, devolvió el planteo al terreno del peso político real que conserva Del Moral en la estructura oficialista departamental. «Vos sos el jefe político. Vos tendrías que decirle que haga trabajar a toda la gente», le retrucó la comunicadora, subrayando la influencia que, a su juicio, el diputado mantiene sobre el actual titular del Ejecutivo municipal.
La presión sobre el ejercicio profesional
El pasaje más sensible del diálogo se produjo cuando el legislador desplazó el eje desde las críticas a la gestión hacia la situación laboral de la periodista. «Yo te pregunto a vos, como medio de comunicación que vivís hablando: justificá dónde trabajás vos hace 15 años», le exigió Del Moral, insistiendo en que aclarara públicamente su vínculo de empleo «frente a toda la provincia».
La respuesta de Alaniz fue remitir la pregunta al plano institucional: «Eso le deberías preguntar al intendente, si él es el que está gobernando el departamento». En los sectores del periodismo riojano que conocieron el audio, la lectura fue inequívoca: la demanda del diputado funcionó, en los hechos, como una advertencia pública sobre la continuidad profesional de quien lo critica, y no ya como una respuesta a los contenidos publicados.
Un patrón de alcance provincial
El episodio excede el conflicto individual y reinstala una discusión de fondo: la tensión estructural entre los dirigentes políticos del interior riojano y los comunicadores locales, en un entramado donde la pauta oficial, el empleo estatal y la dependencia económica de los municipios suelen operar como variables de disciplinamiento editorial. En una provincia con fuerte concentración del empleo formal en el sector público y elevada dependencia de las transferencias nacionales, el control del relato en los departamentos constituye un capítulo recurrente de la disputa por el poder territorial.
El cruce entre Del Moral y Alaniz se inscribe en esa serie. Y llega en un momento en el que cada gesto político local adquiere proyección sobre la interna del peronismo riojano, en un ciclo que ya está atravesado por la mira puesta en 2027 y por la reconfiguración de liderazgos departamentales en un escenario marcado por la confrontación entre el Gobierno de Ricardo Quintela y la administración nacional de Javier Milei.