El presidente de Edelar rompió el molde técnico, ratificó sus máximas aspiraciones institucionales dentro del PJ y analizó el costo de ser el «hijo de». En paralelo, detalló el millonario esfuerzo de la provincia para congelar las tarifas y evitar cortes a los comercios y hogares riojanos en plena crisis.
En una reveladora entrevista, el ingeniero Jerónimo Quintela dejó de lado por un momento los números y la gestión técnica de Edelar para meterse de lleno en el escenario político provincial. En el marco de un nuevo aniversario de La Rioja, el funcionario no esquivó las preguntas sobre el recambio institucional del 2027, blanqueó sus intenciones de competir por el sillón de Juan Facundo Quiroga y habló sobre las complejas dinámicas de consenso internas y los ataques de la oposición por portación de apellido.
«Hace mucho tiempo que milito y estoy en el espacio peronista que hoy conduce la provincia. En ese mismo espacio me van a encontrar, sea conducinedo o acompañando al conductor», arrancó señalando el titular de la distribuidora estatal.
Sin embargo, al ser consultado sobre en qué lugar le gustaría jugar en el próximo turno electoral, Jerónimo Quintela fue categórico y fijó el objetivo más alto: «Si dependiera de mí, genera a lo que más puedo aspirar, que hoy en día es la gobernación. Eso sería como lo máximo a lo que uno pretende aspirar. Obviamente entiendo que es un camino muy largo que hay que tomar y que hay que ir paso a paso, pero aspiro a la gobernación como cualquier político».
El peso del apellido y los espacios resignados
El ingeniero también reflexionó de manera madura sobre lo que significa llevar adelante una carrera política siendo el hijo del actual mandatario provincial, Ricardo Quintela, y cómo esa situación se convierte en un blanco constante para la oposición local.
«Hoy en día la oposición juega cartas de salvataje porque prácticamente no tiene gestión que mostrar. Ser hijo del gobernador afecta y les da herramientas para utilizarlo como campaña en contra de alguna situación puntual, independientemente de la gestión real que uno haga», analizó.
En esa misma línea, admitió por primera vez que debió relegar ambiciones personales en pos de la estrategia colectiva del Justicialismo: «No me lo han dicho a mí directamente, pero sí está siempre en juego y en debate a la hora de elegir candidatos. Sí, hemos resignado espacios y hemos resignado ganas de luchar por algo justamente entendiendo esta situación y para no darles facilidades a ellos. Pero no tengo apuro, no hay prisa por absolutamente nada». Para el presidente de Edelar, el eje debe salir de los nombres propios: «A mí lo que más me interesa es discutir políticas, cómo le damos participación al llano, al oeste, a la costa riojana, y cómo resolvemos los problemas para que la gente viva mejor».
Gestión y alivio: el trasfondo técnico de las tarifas
En el plano estrictamente institucional, Jerónimo Quintela fundamentó las razones por las cuales el Gobierno provincial decidió implementar un «paliativo» de cuatro meses congelando las tarifas eléctricas al valor de abril, un esfuerzo económico mayúsculo que es absorbido íntegramente por las arcas riojanas frente a la disparada de costos nacionales.
«El 70% de la energía de nuestro país se produce por la quema de gas natural. En invierno los costos siempre suben porque se consume mucho gas, se deben importar buques de GNL a precios internacionales de guerra y la Nación aumentó los contratos de transporte», explicó el ingeniero.
Asimismo, denunció la falta de federalismo del sistema energético comandado por la Casa Rosada, detallando que Camesa le cobra a La Rioja un ítem extra por el transporte de energía midiendo la distancia desde Buenos Aires (punto cero), lo cual calificó como «totalmente ilógico» sabiendo que en el AMBA no se genera energía y La Rioja produce fuertemente a través del Parque Eólico Arauco. También comparó las asimetrías de mantenimiento: «Edenor y Edesur tienen 100 usuarios cada 100 metros y no tienen líneas rurales; nosotros en esa distancia tenemos 8 o 9 usuarios, y reparar una línea en la Ruta 6 para dos medidores tiene un costo altísimo que asumimos con gusto, pero que marca la realidad».
Flexibilización de cortes: resguardo para el comercio local
Finalmente, de cara a los meses más duros del invierno y ante las subas de Nación —que ya en mayo representaron un 10% de incremento para los residenciales y un 35% para los no residenciales (comercios e industrias)—, el funcionario anunció una decisión clave de Edelar para evitar que la crisis hunda la actividad económica y deje a las familias a oscuras.
Aunque el reglamento estipula el corte del servicio a los 30 días del vencimiento de una boleta (dos facturas acumuladas), la empresa implementó una tregua: «Tomamos la decisión de que las personas y comercios que paguen la boleta del mes corriente durante su periodo de vencimiento queden eximidas del corte, por más que tengan una deuda de arrastre de cuatro o cinco boletas atrás».
«Lo hacemos con un sentido de acompañamiento a la familia y, fundamentalmente, al comercio y la industria riojana que están en una situación complicada. Para un comercio grande los planes de pago son rígidos (de 3 o 4 cuotas) y normalizar una deuda en este contexto les implicaría una restricción económica letal. Afrontando el pago del mes corriente, el suministro no se corta. La idea es mantener esta facilidad durante los cuatro meses que dure el decreto del gobierno», concluyó.