Diputados de La Libertad Avanza y la UCR salieron al cruce del gobernador Ricardo Quintela tras el anuncio del regreso de los bonos «Chachos». Desde el oficialismo justifican la medida para reactivar el consumo, mientras que el comercio local advierte una crisis peor que en la pandemia.
El anuncio del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, sobre el inminente regreso de los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade) —popularmente conocidos como «Chachos»— desató una fuerte tormenta política en la provincia. Desde la oposición salieron en bloque a rechazar la medida, calificándola de innecesaria e inconstitucional, mientras que el sector gremial y el comercio local miran la iniciativa con una mezcla de expectativa y cautela ante una recesión que no da tregua.
El diputado provincial por La Libertad Avanza (LLA), Diego Molina Gómez, fue uno de los más duros al evaluar el retorno de la cuasimoneda, cuya emisión por hasta $85.000 millones ya está autorizada en el artículo 19° de la Ley de Presupuesto provincial 2026.
«Es innecesario. No entiendo por qué, cuando ves la ejecución del presupuesto, están usando la mitad de la coparticipación en salarios; no sé qué hacen con la otra mitad. Es una cuestión de marketing porque los fondos llegan; en mayo vino muchísimo dinero y compensó la caída anterior», apuntó el legislador libertario. Según Molina Gómez, el Ejecutivo riojano agita el regreso de los bonos únicamente para instalar un relato de «ahogo financiero» provocado por la Casa Rosada.
En la misma sintonía, la diputada provincial de la UCR, Gabriela Rodríguez, tildó la medida como un «atropello a la Constitución Nacional» y recordó que la facultad de emitir moneda es exclusiva del Banco Central. «La Provincia está invadiendo competencias y dictando una norma totalmente inconstitucional. Además, los Chachos nunca solucionaron el problema de la pobreza ni mejoraron la economía de La Rioja», denunció la legisladora radical, alertando además que el uso de estos instrumentos «significa seguir precarizando y pagando los sueldos en negro».
El dilema del comercio: peor que en la pandemia
Pese al fuerte rechazo del arco político opositor, el sector productivo y comercial de la capital riojana mira los bonos con otros ojos, empujado por una realidad drástica en las calles. El titular del Centro Comercial e Industrial (CCI), Juan Keulián, respaldó la vuelta de los Chachos bajo la condición de que se trate de una «emisión acotada» que permita empujar las ventas entre un 5% y un 6%, tal como ocurrió en la primera versión de estos bonos en el segundo semestre de 2024.
La urgencia de los comerciantes locales se fundamenta en un dato alarmante que el propio Keulián reveló para graficar el desplome del consumo interno:
«Tenemos 243 locales vacíos en el centro. Esto representa un 13% del total de locales comerciales y eso es muy alto, porque en la pandemia estuvimos en un 10% de locales cerrados», alertó el empresario.
No obstante, desde el sector comercial exigen certezas al Gobierno provincial. La principal inquietud radica en saber si los Chachos se podrán utilizar para pagar impuestos provinciales como Ingresos Brutos, servicios esenciales (luz e internet) o tasas municipales, además de conocer cuáles serán los plazos para que los comerciantes puedan canjear los bonos por pesos en el circuito financiero.
El respaldo sindical y la definición del aumento estatal
Desde el ala gremial, la CGT de La Rioja se alineó inmediatamente con la estrategia del gobierno de Quintela. Daniel Mercado, integrante del triunvirato de la central obrera, defendió el circuito cerrado que genera la cuasimoneda: «Estos bonos se usaron para el consumo interno, no lo vemos mal. Antes a muchos no les gustó pero fue positivo, porque es dinero que se gasta en La Rioja», señaló, aunque aclaró que es fundamental que la emisión cuente con el respaldo financiero correspondiente para garantizar su posterior rescate.
Por estas horas, la letra chica de la implementación está bajo estricto análisis en el Palacio de Hacienda provincial. Tras la confirmación del Gobernador desde Buenos Aires de que los Chachos volverán a la calle porque «fueron exitosos», el ministro de Hacienda riojano, Fabián Blanco, reconoció que los bonos podrían debutar muy pronto en los bolsillos de los empleados públicos.
«Sigue estando en la mesa del diálogo el tema de los Chachos porque tuvo muy buenos resultados. Es una posibilidad que se sume en el aumento previsto para julio, pero no se tomó la última palabra. Pueden incorporarlos ya sea como parte del aumento o como un bono extra», explicó Blanco. El funcionario concluyó que la provincia esperará a evaluar el cierre de la recaudación para realizar las simulaciones definitivas y determinar el alcance real del próximo incremento estatal.




