
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, impulsa una reunión con sus pares Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta), según publicó La Política Online. El encuentro se proyecta para la semana siguiente al 16 de septiembre y forma parte de las conversaciones del peronismo con vistas a 2027. De acuerdo con esa publicación, Quintela busca acercar posiciones con mandatarios que han acompañado iniciativas del Gobierno nacional y evitar acuerdos electorales con La Libertad Avanza.
En el entorno de Quintela explicaron que el gobernador está trabajando en «unir partes». «Si se lo reconocen, será protagonista», señalaron sus allegados. La búsqueda se suma a la agenda que el mandatario viene desplegando en las últimas semanas, con la reunión de la Liga de Intendentes bonaerenses en la quinta de Perón de San Vicente y su acercamiento a Cristina Kirchner tras distanciarse de Axel Kicillof en la interna por la renovación de autoridades del PJ nacional. Quintela habló con Máximo Kirchner la semana pasada y quedaron en verse en los próximos días.
Zamora también entra en la carrera
El santiagueño Gerardo Zamora se sumó a la lista de precandidatos a presidente del peronismo y promete sumar a cuatro gobernadores a su candidatura, además de uno de extracción radical. Zamora tiene ascendencia en el kirchnerismo pero también el respeto de sus pares del norte, y un aceitado vínculo con Sergio Massa que le da un capital de relaciones del que carece Kicillof, hoy el favorito en las encuestas del PJ. El enfrentamiento entre Cristina Kirchner y Kicillof motivó que otros gobernadores se anotaran en la pelea: el chaqueño Jorge Capitanich también dice querer ser candidato, mientras que en el entorno de Quintela sostienen que el riojano «va a empezar a caminar».
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La interna del interior, un obstáculo
El intento de unidad nacional convive con conflictos internos abiertos en varias provincias, que complican el armado que impulsa Quintela. En La Pampa se reflotó la tensión entre el gobernador Sergio Ziliotto y el exmandatario Carlos Verna; en Jujuy, la senadora Carolina Moisés quedó al frente del PJ luego de que la Justicia diera de baja la lista que competía contra ella; en Salta, el gobernador Gustavo Sáenz retuvo el control partidario tras una intervención; y en Mendoza el PJ está dividido entre el diputado Emir Félix y un sector de intendentes, de un lado, y La Cámpora, del otro. Son señales de que, más allá de los gestos de la cúpula nacional, el peronismo necesita ordenar primero su propia interna provincial para sostener cualquier esquema federal.
La incógnita bonaerense
A la espera de esas definiciones, en el peronismo bonaerense crece la versión de que Axel Kicillof se inclina por unificar la elección provincial con la nacional, a diferencia de lo que hizo en 2025, cuando el desdoblamiento le trajo un triunfo provincial pero coincidió con la derrota nacional de octubre. En el entorno del gobernador bonaerense relativizaron la versión: «la decisión todavía no se tomó, vamos a esperar a ver qué sucede con las PASO», señalaron. Fue justamente uno de los intendentes de la Liga que se reunió con Quintela en San Vicente, el de Ezeiza, Gastón Granados, quien advirtió que los jefes comunales «no van a aceptar el dedo de nadie» a la hora de definir listas.


