Con las manos vacías en la Casa Rosada

20120708-192122.jpg Luis Beder Herrera fue uno de los primeros gobernadores en escuchar que no hay recursos extras y el riojano lo transmitió que esta vez la Nación no ayudara a pagar el medio aguinaldo.

Según el diario La Nación, Cristina recibió en la noche del jueves a Beder Herrera y le pidió que genere recursos propios. Quizás haya sido un mensaje K, ya que La Rioja no pudo aplicar la política minera que pretende la Casa Rosada, especialmente por el corte de Alto Carrizal en Famatina.

Este domingo, el matutino porteño informa que el freno de la economía, la inflación y la caída de la recaudación fiscal obligaron al gobierno de Cristina Kirchner a replantear su relación con las provincias. La Presidenta les exigirá de aquí en más a todos los gobernadores un “plan de emergencia” fiscal: recortar gastos y generar nuevos ingresos propios, como aumentos de impuestos o emisión de deudas locales.

El “Plan A” es tercerizar el ajuste en las provincias. El pedido de la Presidenta no será publico, sino discreto, a cada gobernador. “Se les pedirá un plan de emergencia a todos. Si no lo hacen, no podrán pagar los sueldos en tres meses”, dijo a una alta fuente oficial. Ni los gobernadores más leales al Gobierno obtuvieron recursos que pidieron a la Nación. El mendocino Francisco “Paco” Pérez, por caso, solicitó hace días 400 millones de pesos: le prometieron 200 millones del Banco Nación, pero nunca se los giraron. Su situación es preocupante.

Su par de Chaco, Jorge Capitanich, ultrakirchnerista, reclamó 70 millones para sueldos. No se los dieron.

El riojano, Luis Beder Herrera, y el neuquino, Jorge Sapag, se reunieron la noche del jueves pasado con Cristina Kirchner en la Casa Rosada. Pero se volvieron a su tierra con las manos vacías. Otras provincias comprometidas son Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Catamarca, Tucumán, Formosa, Corrientes, Misiones, La Pampa, Jujuy, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Río Negro y Chubut.