Hasta ayer hemos leído grandes títulos que la policía desbarató una red de narcos por haber comercializado 10 gramos de marihuana. Un “caramelito” periodístico para dar un mensaje que todo funciona, pero hasta donde.
Los estupefacientes están en los sectores más humildes, como en las familias más renombradas de esta Rioja que ya no es la misma. Está en la cumbia como en los boliches más “chetos” de la urbe. Están aquí y si no se hace algo serio vienen para quedarse.
Ya es común escuchar que se detuvo el hijo de con “cositas raras”, pero todo queda en un comentario subterráneo para que no trascienda. Hasta dicen que quien lo localizó terminó en un puesto caminero en Las Salinas. Y así se avanza cada día cuando el hijo de y sus amigos hacen de las suyas a sabiendas de los más allegados.
Ganan espacio y son organizadores de fiestas privadas, si como los de las películas, aunque no se crea. Van a lugares que nadie se atrevería a ir, pero siguen y siguen, sumando adeptos.
Lo que ha sucedido en Bariloche, es lo que acontece semanalmente, pero al ser hijo de, todo queda allí. Lo que vino de la provincia de Río Negro fue más fuerte que nadie pudo esconder y lo preocupante que se habla de comercialización.
Entonces los hijos de han armado redes de amigos narcos, que en muchos casos no superan los 21 años, y son progenitores de gente con opinión, decisión y poder.
El hotel barilochense se llenó de chicos riojanos que no estudian en escuelas públicas, sino que sus padres pagan una cuota y eso les da derecho a desatenderlos y levantar el dedo acusador que la droga está en los barrios marginales.
Así es la vida de esta Rioja que ya no es la misma, que tiene vida pública, política y subterránea, que muchos quieren esconder debajo de la alfombra y que muy pocos quieren atender con programas y acciones serias.
Basta de “caramelitos” periodísticos de los famosos 10 o 20 grados, ahora queremos el título con letra de molde que se empieza a destruir la red de los hijos de y sus amigos narcos, esos mismos que están destruyendo a nuestros jóvenes.



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