A través de un documento firmado por los máximos referentes del radicalismo chileciteño, expresaron su repudio sobre el atentado ocurrido en horas de la madrugada de ayer en el domicilio particular del Diputado Nacional Julio Martínez.
A continuación se detalla en forma completa el escrito que lleva las firmas del Presidente electo de la UCR Provincial Roberto Klor, la actual titular del radicalismo local Gabriela Rodríguez, su Vicepresidente Guillermo Bustos y la Presidente de la Juventud María García.
Torpeza oficial
Hacen pocas semanas fue noticia nuestra casa radical, porque personas que no entienden que vivir en democracia implica el respeto hacia el pensamiento distinto, habían plasmado en las paredes una leyenda de apoyo hacia la política minera del gobierno. Hoy la noticia es que la vivienda particular del diputado Julio Martínez, su hogar, fue la víctima del mismo atentado, que necesitó de la oscuridad de la noche para cubrir el anonimato cobarde de los autores materiales de esta agresión.
Es inaceptable desde todo punto de vista este hecho y todos los que se ejercen en contra de quienes estamos convencidos que defender el agua es defender la vida.
En un estado de derecho debe ser posible la convivencia de la pluralidad de ideas, de sentimientos, de expresiones; pero siempre en el marco del respeto, con los límites propios e inherentes a la verdadera libertad que indica que los hechos de alguien encuentran el límite en el inicio del derecho del otro. Algunos pretenderán igualar este atentado con las pintadas y serenatas que realizan ciudadanos de Chilecito defendiendo al Famatina. Pero las diferencias y responsabilidades son más que notorias. Las paredes pintadas con escenas y la leyenda de “El Famatina no se toca”, se realizan en paredes cedidas voluntariamente por sus dueños; de la misma manera las serenatas son cánticos que se refieren a lo mismo, a cara descubierta, donde el mensaje es la desaprobación de la ciudadanía hacia la gestión de algunos funcionarios que han defraudado el sentir popular. El atentado hacia la vivienda del diputado Martínez tiene cierta coherencia en algunos datos objetivos y a la vista, con actos que ejercen los que defienden la postura del gobierno, como es el color celeste en muros donde el “qué bueno” es la leyenda plasmada, o el impacto irascible de color cemento que se pueden observar en los murales artísticos donde el mensaje es la defensa de la vida.
Lo cierto es que las garantías constitucionales de libre expresión de ideas, de convivencia cordial y pacífica, le corresponde al gobierno. Sin lugar a dudas estamos frente a un gobierno incapaz de garantizarle nada a los ciudadanos comunes, actuando con una arbitrariedad en demasía que fortalece la impunidad de hechos como estos atentados obscenamente. También nos hemos enterado que viviendas de ciudadanas de Famatina sufrieron agresiones donde les dejaron amenazas directamente relacionadas con su militancia social a favor del cerro.
Pero para disgusto de los militantes del miedo, sus actos producen el efecto diametralmente distinto del destinado a producir. Son innumerables las muestras de afecto y solidaridad por parte de la comunidad que recibe el diputado Martínez, como también el rechazo inmediato y la convicción más firme que nunca, de que luchar por la el agua, defender el cerro es sinónimo de defender nada más y nada menos que la vida.
Este comité de Chilecito repudia absolutamente lo sucedido, pero también se siente orgulloso de sus representantes como el Ing. Martínez; porque lo padecido no es más que otra muestra que enfrenta por un lado la impotencia e incapacidad de quienes nos gobiernan frente al paso firme, coherente y consecuente desde siempre por parte del diputado que demuestra permanentemente que el ejercicio de su función es la que está en la misma sintonía del Pueblo. Mientras ellos son “noticia” por agredir las aspiraciones ciudadanas, Julio Martínez lo es por defenderlas. El Famatina no se toca!



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