Luego de la aprobación del proyecto que declara el aceite de oliva alimento nacional, el diputado nacional Javier Tineo explicó a fondo a PortalOlivicola.com en que consiste la ley y comentó la situación por la que atraviesa el sector.
Por Fiorella Rizzato
¿En qué consiste el Proyecto Ley para la Promoción de la Actividad Olivícola y la denominación de “Alimento Nacional” para el Aceite de Oliva?
Es un proyecto de ley que declara al Aceite de Oliva Argentino como Alimento Nacional. Está inspirado en el decreto dela presidenta Cristina de Kirchner que declara al vino Bebida Nacional a los fines de promocionar su consumo en el mercado interno argentino.
En su articulado, luego de establecerlo como alimento nacional, define “Aceite de Oliva Argentino al industrializado enla República Argentina, utilizando únicamente como materia prima aceitunas que sean íntegramente cosechadas en territorio argentino, cuya composición se ajuste a lo establecido en el artículo 535 del Código Alimentario Nacional, ley 18.284 y normas complementarias y las que en el futuro se dicten”. Este artículo es a los fines de fijar el estándar del AOA (Aceite de Oliva Argentino) y establecer que el parámetro es su producción primaria e industrial en argentina, además de ajustarse al código Alimentario Argentino, el cual es consistente con las especificaciones del Consejo Oleícola Internacional.
Si bien el propósito de la ley no es regular la calidad del AOA ni su denominación de origen o variedad, si pretendemos que su aplicación se ajuste a dichos estándares.
Sabemos que el AOA es comercializado sin controles de calidad y en muchos casos no resisten el análisis más elemental de su composición y acidez. Este tópico seguramente deberá ser tratado por alguna normativa específica y por organismos que les corresponda.
¿Cuáles son los objetivos? ¿Y los desafíos?
Los objetivos son varios, pero en general es el de ampliar el consumo en el mercado interno argentino. Entendemos que se hace urgente diversificar el destino de comercialización de un producto valorado socialmente, pero que no es consumido masivamente. La difusión del AOA dentro del mercado argentino y su comercialización apunta a fortalecer las economías regionales de Argentina, en especial de las provincias productoras. Según cifras del COI, en Argentina se consume en el mercado interno 1 de cada 4 kilos de AOA que producimos en nuestro país. Si la cifra la analizamos por habitante por año, hablamos de125 gramos. Contra1,8 Kgque consume Chile,500 gramosBrasil, casi un kilo EEUU y más de12 Kgpor habitante por año en España o Italia, países que sabemos lideran la producción mundial.
Argentina es reconocida por ser la principal productora de aceitunas y Aceite en América pero está entre las que menos consumen este fruto.
La ley lleva implícita la aplicación de una política de estado de nuestro gobierno, que es industrializar la ruralidad y agregar valor en origen. En nuestro país se destina para aceite un porcentaje mucho menor de aceitunas que en el resto de los países productores. Algunos datos nos hablan de un 50%, cuando en el mundo el 90% de la aceituna es aplicada a la fabricación de aceite. La tradición de producción primaria y el destino a conserva de nuestras aceitunas fueron descuidando la producción aceitera, que demanda más inversión y tecnología, pero que se hace imprescindible trabajar mirando hacia el mercado interno, en especial con productores pequeños y medianos.
Entiendo humildemente que este es uno de los desafíos: industrializarnos e instalar nuestro aceite en las góndolas argentinas a precios competitivos con la calidad que nuestra gente puede lograr. No podemos esperar resultados diferentes si continuamos haciendo las mismas cosas.
¿Cree que este proyecto puede ayudar a sobrellevar la crisis que atraviesa el sector olivícola nacional?
Naturalmente que apunta a contribuir a salir de este momento desfavorable del sector, pero con una estrategia diferente a las que se escuchan a menudo. La crisis del sector tiene varias aristas y entendemos que el mercado interno, lamentablemente, no está en la agenda de muchos de los reclamos, quizás porque los canales tradicionales de comercialización estén anclados en destinos de exportación. Las restricciones impuestas por Brasil, la urgencia dela Unión Europeade paliar su crisis estructural y colocar su producción en mercados que atendíamos desde Argentina, sumado a factores de competitividad entre otros generaron un sobre stock en muchos productores cuando no el cierre de fincas que venían trabajando y expandiéndose. Nos urge reactivar el sector olivícola nacional, desde sus productores tradicionales hasta los industriales mas consolidados.
Aunque su proyecto no incluye soluciones específicas a los problemas financieros que vive el sector ¿de qué manera se puede contribuir para superarlos?
Este no es un proyecto para homenajearla olivicultura. Estaley tiene fines concretos que apuntamos sean útiles a los productores e industriales para la reactivación de su sector, y a los consumidores argentinos, para que accedan a un producto nacional de excelencia. El AOA representa un 1,5% del consumo interno de aceites comestibles.Un programa de promoción del consumo interno, que deberá ser ejecutado por el gobierno nacional y las provincias, seguramente deberá incluir estrategias e incentivos para que los productores hagan llegar su aceite a mercados nuevos. El incremento del consumo de un producto deviene naturalmente en la reactivación de su cadena de valor. Pensamos en una economía con presencia activa del estado, el cual deberá diseñar instrumentos de crédito y financiación para cumplir con los objetivos de la ley.
¿Qué soluciones propone al problema de la exportación de aceitunas y aceite?
Debemos lograr mayor competitividad. Estamos estudiando este tema con los ministerios de Economía, de Industria y de Agricultura de Nación. Tampoco creo que la solución sea, como se repite a veces, el tipo de cambio. Como dije antes, son varias las aristas de la crisis y para esto debemos anteponer la política para garantizar condiciones para la producción, la industrialización y el comercio tanto interno como externo. Es clave no detener la negociación con los países del Mercosur para asegurar un tránsito libre y condiciones de prioridad como lo hacemos con nosotros con muchos productos de ellos. Nuestro país eligió un modelo económico y social basado en el crecimiento con inclusión social y en esa visión nos mantenemos con este proyecto.
Próximamente se creará un concejo olivícola integrado por varias provincias y el sector privado ¿qué ventajas presentara?
Adhiero a esa iniciativa de nuestras provincias. Necesitamos un espacio institucional que controle calidad, lleve estadísticas confiables, fije estándares y sugiera políticas y planes de asistencia a productores. Este Concejo seguramente fortalecerá el sector y espero que tenga protagonismo en la aplicación de este proyecto de ley que ya tiene media sanción en diputados.
Detrás de la olivicultura está nuestra gente, familias argentinas que no bajan los brazos y necesitan la atención de quienes los representamos.
Fuente: PortalOlivicola.com



Debe estar conectado para enviar un comentario.