El oficialismo redefine su estrategia electoral
El kirchnerismo está a la espera de que la presidenta revele una nueva estrategia para asegurarse un triunfo en las elecciones en las que plebiscitará su gestión de cara a una eventual re-reelección en 2015.
El trágico temporal de La Plata terminó por sepultar la candidatura de Alicia Kirchner como primera diputada nacional por Buenos Aires y el kirchnerismo quedó inmerso en una marea de incertidumbre, a la espera de que la presidenta revele una nueva estrategia para asegurarse un triunfo en las elecciones en las que plebiscitará su gestión de cara a una eventual re-reelección en 2015.
Detrás de las especulaciones por la falta de un candidato fuerte en el mayor distrito del país y los rumores sobre nuevos postulantes como el secretario de Seguridad, Sergio Berni, y el de Legal y Técnica, Carlos Zannini, la jefa de Estado pareció redefinir esta semana, con el lanzamiento de la reforma judicial, parte de su próxima estrategia electoral.
Ante las denuncias de distintos diputados de la oposición como del propio kirchnerismo y del sciolismo, que coincidían en señalar que el temporal consolidó un escenario electoral adverso para la Casa Rosada y advertían sobre la eventual suspensión de las primarias, el kirchnerismo salió a avalar, de la mano de Carlos Kunkel, la posible candidatura de Zannini y la realización de las Primarias Abiertas y Obligatorias (PAsO).
En medio del trágico escenario del temporal, fuentes del kirchnerismo relataron que Cristina Fernández de Kirchner «salió a defender personalmente el modelo» y «puso el cuerpo en el lugar de la tragedia, tomando contacto personal con los vecinos en los barrios y se mostró contemplativa con Scioli» tras meses de embestidas de parte de dirigentes de la Casa Rosada.
«Ese es el estilo que se viene y en eso concuerda la actitud de Berni rescatando gente en un gomón», señalaron desde el kirchnerismo bonaerense que apuntan al mediático secretario de Seguridad como reemplazante de la ministra de Desarrollo Social como virtual cabeza de lista de diputados por la provincia.
«Al que menos le sirve que se hagan las PAsO es al gobierno nacional porque sería sacar una foto en agosto de cuantos votos tiene y darle la oportunidad a quien salga segundo, a que de aquí en octubre pueda capitalizar todo el arco opositor y terminar ganando» las elecciones legislativas generales, habían advertido referentes del sciolismo.
Un día después, Scioli se adelantó al gobierno nacional y convocó por decreto a las primarias del 11 de agosto en la provincia.
Desde el kirchnerismo en la Cámara de Diputados admitieron la existencia de dos visiones encontradas sobre la realización de las PAsO, pero las dudas se disiparon cuando la presidenta anunció la reforma judicial que contempla «la elección por voto universal del pueblo a los Consejeros de la Magistratura».
Tras evaluar un escenario adverso, distinto al de las primarias de 2011 para el oficialismo, la Casa Rosada sacó una nueva carta y con la reforma judicial busca superar los vaticinios de «una elección regular en la provincia de Buenos Aires» donde admiten tener «un tercio del electorado» como piso y que costará superar el 40 que le garantice una mayoría en el Congreso de cara a una eventual re reelección.
El proyecto oficialista de reforma del Consejo de la Magistratura avala así, la estrategia de la presidenta de encabezar la campaña electoral nacional acompañando a su delfín –para este caso es mencionado Zannini– frente a una oposición dispersa que no tendría tiempo para conformar un frente nacional antes del 12 de junio y una lista única en todo el territorio nacional antes del 22 de junio.
Cristina, de acuerdo al cronograma electoral, tiene como último plazo para convocar a las Primarias el 13 de mayo. En los próximos 30 días quedarán despejadas las dudas.
