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CFK a LBH: «Si necesitás dinero pedile a tu amigo Yoma”

Por Eduardo Nelson German · 24 de abril de 2013 · 17:06

Esa frase aparece reflejada en el diario Ámbito Financiero, a raíz de la posición crítica del diputado nacional con el gobierno de la Presidenta. Ocurrió durante una reunión en que el mandatario riojano le solicitó a Cristina Fernández de Kirchner una asistencia extraordinaria para la provincia. Mini 125: los votos K que se dispersanFOTO_BEDER-CRISTINA-RANDAZZO-YOMA_SALUDANDO_EN_AEROPUERTO_CAMINANDO_POR_PISTA

El diario Ámbito Financiero detalló que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le dijo al gobernador Luis Beder Herrera que le pida al diputado nacional Jorge Yoma una asistencia financiera extra.

Fue tras que Yoma se diferenció del kirchnerismo. Lo hace en la nota titulada “Mini 125: los votos K que se dispersan”.

La nota de Ámbito Financiero:

Sólo la magia de oficios que en el pasado ejercitó su marido, Oscar Rodríguez, le garantizó a Mabel Müller, quizá la más «chichista» de las damas del peronismo de las últimas dos décadas, un lugar en la lista corta, cortísima, que el Frente para la Victoria (FpV) puso en el cuarto oscuro el 28 de junio de 2009, el día de la derrota K.

Para sorpresa de muchos -o de todos- Müller quedó en el escalón dieciocho, pegada a kirchneristas vitalicios como Dante Dovena y Edgardo Depetri, y más cerca de la banca que protonestoristas como Luis Ilarregui. Fue la única duhaldista genéticamente pura, de conexión abierta con el matrimonio de Lomas de Zamora, en la lista encabezada por Kirchner.

La semana pasada, Müller avisó en la reunión del bloque K que estos días estaría «borrada», razón por la cual desde entonces, en la numerología que llevan Julián Domínguez y Agustín Rossi para el tratamiento de la ley de reforma judicial, la tacharon de la lista de votos a favor. Pero ayer la diputada volvió a aparecer por el Congreso de manera tan misteriosa como cuando apareció cuatro años atrás en las listas del Frente para la Victoria bonaerense.

Matrices

La rebeldía de Müller tiene, en su matriz, un punto de contacto con la más visible y ruidosa disidencia de Jorge Yoma: a los dos en diciembre se le terminan los mandatos -ingresaron en 2009, ella por Buenos Aires, él por La Rioja- y proyectan, sabedores de los pulsos K, que en el próximo reparto de bancas no serán bendecidos.

Yoma marcó el año pasado sus diferencias y votó, incluso, en contra del proyecto oficial para sacarle los depósitos judiciales al Banco Ciudad. El episodio repercutió en la relación entre Cristina de Kirchner y el gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera.

Ocurrió durante una reunión en que el mandatario le solicitó a la Presidente una asistencia extraordinaria para su provincia.

«Si necesitás dinero pedilo en el Banco Ciudad. Ahi vos tenés un amigo», le dijo, sin filtro, Cristina de Kirchner.

El otro caso son los diputados sindicales que ingresaron al Congreso mediante acuerdos entre Hugo Moyano y la Casa Rosada. En 2009, ingresó el canillita Omar Plaini, uno de los referentes del moyanismo más respetados por el kirchnerismo. Por entonces, tamibén renovó banca Héctor Recalde, pero el abogado laboralista, histórico asesor del camionero, en la hora de la ruptura decidió quedarse del lado de Cristina.

En 2011 fue el turno de Facundo Moyano. En estas horas, el jefe de la CGT disidente manifestó públicamente la confianza en que su hijo no lo defraude y vote contra el paquete de leyes oficiales. Pero ya lo anticipó este diario: el minibloque moyanista hará un juego de pinzas y votará cruzado, en algunas cuestiones en contra y en otras a favor.

La disputa legislativa recuerda, aunque la dimensión es muchísimo menor, lo ocurrido durante el tratamiento de la resolución 125 en que varios legisladores del PJ alineado con la Casa Rosada rompieron la obediencia partidaria y votaron a favor. El caso testigo fue, por entonces, el de Felipe Solá, que apenas un año atrás había encabezado la lista de diputados nacionales del FpV bonaerense.

Por entonces, legisladores cordobeses y santafesinos, entre otros, se despegaron del kirchenrismo para votar contra la resolución 125 con el argumento de que la medida, al afectar la actividad agropecuaria, también afectaba a sus provincias. Así y todo, aunque ajustado, el kirchnerismo logró la aprobación en diputados pero en el Senado, el vice de Cristina, Julio Cobos, abortó el proyecto.

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