Politica

Senado: los votos que tiene el kirchnerismo para sancionar la reforma

Por Eduardo Nelson German · 1 de mayo de 2013 · 10:26

Pichetto aprobó los cambios al Consejo de la Magistratura con 39 votos, dos más que lo necesario. Contó con los fueguinos y el neuquino Lores, pero no con Menem y con Cabanchick. La pampeana Higonet y el correntino Roldán reforzaron la votación. 0702_carlos_menem_g9.jpg_1853027551

En febrero de 2010, el fin de semana previo a la sesión preparatoria del Senado, la incógnita era si el pampeano Carlos Verna y su ladera María de los Ángeles Higonet iban a desnivelar la votación para la oposición y así dejar al kirchnerismo sin el control de las comisiones.

Surgió un problema inesperado: el correntino José María Roldán, ex radical alejado del partido y asumido por el derrotado ex gobernador Arturo Colombi, no atendía el teléfono. Carlos Menem no apareció y la sesión se cayó para a la otra semana todo salió como la oposición lo esperaba y el kirchnerismo no controló ninguna comisión por dos años.

Para conseguir los 37 votos necesarios para la ley del Consejo de la Magistratura Miguel Pichetto, quien ese año tardó unos meses en recuperar la mayoría del pleno, se apoyó en sus cuatro aliados de fierro, ya no tuvo la bondad de Carlos Menem (cuya ausencia no fue funcional al Gobierno) y evitó traspirar con el voto de Higonet y Roldán, ahora sus comodines para todas las votaciones.

El Frente para la Victoria tiene 33 votos en el Senado pero nunca le falla el apoyo de los fueguinos Osvaldo López y María Rosa Díaz, el neuquino Horacio Lores y la santafesina Roxana Latorre.

Justo 37, la mayoría que hace falta para abrir una sesión y aprobar algunas leyes como la que reforma el código electoral, como la del Consejo de la Magistratura.

En esa votación a Pichetto no superó los 40 votos que tuvo en casi todas las sesiones desde diciembre de 2011. Se le rebeló Samuel Cabanchik, quien votó leyes clave para el gobierno como la de papel prensa.

La liberal correntina Josefina Meabe no estuvo y tampoco Carlos Menem, quien suele ser funcional al oficialismo con su ausencia pero en el caso del Consejo eso no valía.

El aporte de Higonet sirvió y mucho y la erigió ya como una carta del kirchnerismo para las futuras elecciones. El caso de Roldán es más notorio: el Gobierno le reservaría un lugar para 2015, cuando termine su mandato. “Por algo, está muy jugado”, explican en Corrientes.

Aunque nunca dudó de su triunfo, la justeza que tuvo el kirchnerismo en la votación se vio cuando el neuquino Fuentes quiso improvisar un cambio para que los consejeros sean reelectos y el socialista Rubén Giustiniani pidió votarlo.

Pichetto logró un resultado favorable pero con 36 votos y rápido de reflejos desechó ese cambio. No sea cosa que algún aliado se rebele.