En Cosquín, ecos de la polémica por el pasado de Milani
En su ciudad natal, familiares sostienen un local kirchnerista y defienden al jefe militar. «Mi hermano tiene todo el apoyo mío. Lo he visto cuando las cosas eran no tan lindas y he aprendido a convivir con él a lo lejos. Así que no tengo palabras para decir era esto o me parece tal cosa», dijo su hermano.
El escándalo que envuelve al jefe del Ejército, general César Milani, a raíz de las denuncias en su contra por su presunta vinculación con violaciones de los derechos humanos y enriquecimiento ilícito llegó a este centro vacacional, la ciudad de Cosquín que lo vio nacer hace más de 50 años y donde aún viven y militan en política su hermano y un sobrino.
«Mi hermano tiene todo el apoyo mío. Lo he visto cuando las cosas eran no tan lindas y he aprendido a convivir con él a lo lejos. Así que no tengo palabras para decir era esto o me parece tal cosa», dijo a La Nación su hermano, Rodolfo «Rody» Milani, un conocido abogado de 55 años aún activo operador del peronismo kirchnerista en el valle de Punilla.
Los vecinos de Cosquín no recuerdan al Milani militar, ya que emigró de adolescente y nunca más volvió a habitar en su hogar de la Capital Nacional del Folklore. En cambio, tienen presente a César Milani padre, ya fallecido, quien se erigió en fuerte empresario de la construcción y que tuvo también una activa participación en acciones sociales.
Hoy, el nombre del progenitor del cuestionado militar resalta en el frente vidriado del Ateneo Peronista César Milani, en el local de la planta baja de un edificio ubicado en San Martín y Obispo Bustos, enfrente de la plaza Próspero Molina, la sede del festival de folklore. Ese espacio fue abierto por Rodolfo Milani y su hijo, de igual nombre y también abogado, para aglutinar a profesionales y militantes peronistas del kirchnerismo.
«Es un espacio para el debate y el análisis de temas que preocupan a la gente», dijo Milani hijo, quien rehúsa involucrarse en la controversia actual sobre su tío, ya que dijo que lo conoce muy poco porque cuando él nació el actual jefe castrense había abandonado Cosquín. Si bien se confiesa un apasionado de la política, aunque con bajo perfil, rechaza rumores que lo señalan como potencial candidato a intendente para suceder al actual, Marcelo Villanueva, quien transita su tercer mandato. Él niega que el local partidario haya sido abierto con ese objetivo.
El general Milani se fue de Cosquín cuando tenía 12 o 13 años para ingresar al Liceo Militar General Paz de la ciudad de Córdoba, y posteriormente se trasladó al Colegio Militar de la Nación, en Buenos Aires.
En la primera selección no pudo acceder y entonces intentó cursar Arquitectura, pero al cabo de un año logró comenzar la carrera militar. Ya con el grado de subteniente, fue destinado a La Rioja. Rodolfo cuenta que también intentó estudiar arquitectura, pero después se inclinó por el derecho. Rodolfo se desempeñó en la Dirección de Obras Públicas de Córdoba, llevado por su aliado político Carlos Caserio, durante la primera gobernación de José Manuel de la Sota.
Después se distanció del delasotismo y llegó al kirchnerismo a partir de contactos con el ex presidente Néstor Kirchner cuando venía en campaña a Córdoba. Se convirtió así en influyente operador político y presidió el PJ durante una década, pero nunca fue candidato.
Propiedades
Con serias dificultades para hablar como consecuencia de la enfermedad de Parkinson que lo obligó a jubilarse anticipadamente, Rodolfo accedió a comentar intimidades de la familia, pero fue cauto al abordar el espinoso tema de su hermano. «Honestamente, no sé nada del tema finito de este problema», dijo escuetamente.
Sobre el patrimonio que se le atribuye al general Milani, Rodolfo explicó que su padre fue quien aquilató propiedades gracias a su actividad empresarial y que es lo que heredaron ambos hermanos. Reveló que la empresa que constituyó con un socio ejecutó muchos planes de viviendas financiados por el Banco Hipotecario Nacional y hasta escuelas en varias localidades del interior. «Mi viejo era una máquina laburando», destacó, tras recordar que debió superar una dura etapa de tuberculosis.
Agregó que fruto de esa actividad acumuló una importante cantidad de terrenos y viviendas que quedaron como herencia familiar. Mencionó la mitad del edificio donde funciona el ateneo, nueve terrenos en el barrio San José Obrero, un predio aledaño al polígono de tiro, 10 terrenos en Alto Nieves y la casa paterna en Los Carolinos. Aclaró que varios inmuebles ya fueron vendidos.
Debe estar conectado para enviar un comentario.