Sociedad

Diario Chilecito: Sobreviviendo con el ruido

Por Eduardo Nelson German · 6 de diciembre de 2013 · 09:44

tapa-201312_0303_resizeFamilias conviven diariamente con ruido y humo de motores generadores de energía. “Nos consideran ciudadanos de cuarta y no tenemos derechos”, denuncia un vecino. “Bosetti me dijo que él no miente y que en Marzo le iba a tener que pedir disculpas. Ya estamos en diciembre y ahora a las disculpas las exijo yo”, agregó otro; mientras aguardan que los gobiernos provincial y local cumplan la promesa que tiene más de un año, y trasladan unos 17 generadores que provocan un ruido insoportable.

Cinco años soportando a un vecino ruidoso y molesto. Entró a sus casas sin pedir permiso y no pretende irse. Día a día destruye sus paredes, sacude vidrios, puertas y ventanas, y hace que todo a su alrededor se convierta en un caos. Vivir con tranquilidad es lo único que piden los vecinos de barrio El Parque, uno de los más afectados luego de que el gobierno decidiera ampliar la usina. Cortaron la calle, impidieron el ingreso de los camiones a la planta, hicieron notas, reclamaron en los medios, se reunieron con todos los funcionarios y autoridades, y hasta tienen en sus manos un documento firmado. Aun así, todavía no lograron que los escuchen y sienten que están abasteciendo de energía a Chilecito, pero a costa de su salud.

El problema data de años. En el 2008 los vecinos comenzaron a reclamar el daño producido por los generadores de la usina. Lo hicieron ante funcionarios políticos y también ante el EUCOP, Defensa al Consumidor y Defensoría del Pueblo, entidades de gran importancia para la ciudadanía.

La respuesta: Sólo lograron un descuento en la factura de luz.

Lejos de quedar allí, en diciembre del 2010 el gobierno anunció la instalación de más termogeneradores eléctricos. Cinco para “comenzar el verano 2011 sin ningún tipo de inconvenientes”. Y les prometieron que “los motores generadores de energía están ubicados en cabinas de insonorización lo que permitirá que el funcionamiento no genere molestias a los vecinos del sector por el intenso ruido de los motores”.

Palabras tranquilizadoras que distan demasiado de la realidad.

Finalmente, el gobernador los inauguró. Y otra vez, volvieron a prometer: “Estas unidades son generadores térmicos, montados dentro de cápsulas de insonorización especial con la configuración de containers, dentro de los cuales se encuentran motores de generación eléctrica que funcionan a fuel oil”.

Pero el escenario siempre fue otro: Contaminación. El ruido y el humo se volvieron parte de todas las familias del sector.

El Ministerio de Infraestructura jamás reconoció el daño que se provocó. Ni antes, ni ahora. Ni Javier Tineo, ni Néstor Bosetti.

“Seguramente puede haber ruidos pero son menores y teniendo en cuenta la primer usina que se montó aquí, disminuyeron”, decía Tineo hace dos años. Luego, Bosetti se tomó el trabajo de venir a la ciudad y comprometer –verbal y por escrito-, una solución al problema. Junto a Lázaro Fonzalida (el 27 de noviembre de 2012), firmó un acta compromiso donde prometieron trasladar los generadores. Hasta marzo del 2013 no debía quedar ninguno, y mientras tanto los iban a apagar desde las 00 hasta las 6, para que los vecinos pudieran conciliar el sueño.

Pero, según los vecinos del lugar, “el ministro nunca más volvió”.

Uno de los vecinos, Héctor Raúl Martínez relató a DiarioChilecito.com que ese día, frente a las promesas del ministro de Infraestructura, le dijo: “Déjenlo que vuelva a mentir”. Y él le respondió: “Yo no miento, dentro de tres meses vos me vas a tener que pedir disculpas, porque yo no miento”.

compromiso hace un añoPasaron los meses, llegó marzo, junto con abril, hasta llegar a diciembre, un año después. “Estamos a un año de la firma del acta y Bosetti ni apareció a sacar los motores que prometió en 3 meses. Ahora, es él quien se tiene que disculpar con nosotros…”, afirmó Héctor Martínez quien intercambió esas palabras con el funcionario que no volvió a ver desde aquel día cuando prometieron, firmaron y no cumplieron.

Otra anécdota: “Bosetti nos dijo que para que tengamos más confianza en él, nos dejaba su número de teléfono. Al otro día lo llamamos y no contestó. Nunca contestó. Parece que nos dio un número que no era el suyo”.

Sin embargo, en septiembre de este año, el funcionario reapareció. “La obra ya se aprobó la semana pasada y en meses se estarán trasladando a esa localidad (Tilimuqui)”, dijo ante la prensa además de asegurar que “el acuerdo era apagar los transformadores y se hizo”, aunque eso fue sólo una parte del acuerdo y se cumplió de manera parcial.

“Creímos en ellos”, es lo único que los vecinos sostienen hoy, a un año de un acta compromiso, y a casi 4 meses de una reunión con Fonzalida, les dijo que en septiembre iban a cumplir su promesa. Mientras tanto… la molestia con la que tienen que convivir diariamente, sigue.

¿Cómo es vivir las 24 horas con un vecino ruidoso y contaminante?

La repuesta la dan los vecinos de los barrios El Parque, Parque Norte y Polvetón. Las calles más afectadas: Manuel Belgrano, Gobernador Motta, Faustino Sarmiento y La Plata.

“Nos levantamos y acostamos con un ruido infernal. El humo por el fuel oil (el combustible más pesado de los que se puede destilar a presión atmosférica), es insoportable y la temperatura que generan los motores es impresionante. El problema sigue estando. Un día dos de los generadores comenzaron a arder y todo se llenó de humo”.

“Tenemos grietas en las paredes de las casas que están frente a la usina, los vidrios vibran permanente, las puertas se abren solas y el zumbido adentro es insoportable”.

“No podemos seguir así, no aguantamos más. No respetaron lo acordado en el acta y tampoco están respetando el horario fijado para apagar los generadores por la noche, porque desde septiembre están funcionando todo el día, ante mayor consumo se prenden todos los motores y por la noche el sonido y el humo es mayor”.

“Fuimos engañados, defraudados, no pueden burlarse así. Padecemos la contaminación desde años. Y nadie hace nada. Nuestros hijos están sufriendo problemas de audición y problemas de respiración por el humo, esto es verdaderamente insoportable. Llegamos al límite, esto no da para más, ya no se puede vivir así. La falta de descanso y el permanente ruido nos está alterando el sistema nervioso”.

Y a principio de este año, fueron a la tierra prometida (Tilimuqui). Y no había nada. “Los primeros días de enero fuimos a corroborar si estaba la obra en el lugar que nos habían indicado, que es en el camino entre Malligasta y Tilimuqui donde EDELaR tiene una central, y ahí no hay nada, está todo abandonado. Nos prometieron soluciones y no cumplieron”.

habla-201312_0303_resize“Seguimos padeciendo el problema”

Lo más triste es que Chilecito parece abastecerse a costa de la salud de estos vecinos: “Deben solucionar el problema porque están generando energía que es utilizada por toda la comunidad, a costa de nuestra salud”, agregan.

“No estamos en contra de la generación de energía, pero hay que entender que este tipo de empresa no pueden funcionar dentro de esta zona urbana”, insistieron. Y aseguran que les ofrecieron el descuento de 50 pesos en cada factura de luz, pero ellos prefieren pagar por la electricidad que consumen a cambio de una mejor calidad de vida. Sin contaminación sonora ni ambiental, sin problemas respiratorios ni auditivos, sin paredes agrietadas ni vibración permanente. Imploran vivir tranquilos. De lo contrario, amenazaron con volver a tomar las mismas medidas que llevaron al intendente y el Ministro de Infraestructura a firmar el acta compromiso, un documento que los vecinos cuidan como única garantía, aunque el tiempo pasa y la solución no aparece.