Cada día, la curtiembre vierte unos 3 millones de litros de agua mezclada con químicos tóxicos para la salud humana, desde hace casi 30 años, en un campo de 40 hectáreas, al aire libre, sobre el suelo arenoso, en el corazón del pueblo de Nonogasta. Desde la empresa insinúan que esa agua no se va a ningún lado, contradiciendo las leyes de la física. En un año, desperdician mil millones de litros de agua que podría utilizarse para consumo humano. El equivalente al consumo de casi 3 mil familias. Nonogasta posee esa cantidad de familias, por lo que la curtiembre mal usa, contamina y desperdicia en un año, el equivalente al agua que consume todo el pueblo en el mismo lapso.
El año pasado y como continuidad de la investigación iniciada desde hace tiempo atrás, desde Diario Chilecito y Noticiero Canal 5 Chilecito llegamos a la curtiembre de Nonogasta para concretar una entrevista amablemente concedida por autoridades de la empresa. Profesionales todos ellos. Frente a frente. Agua, suelo, aire y químicos por supuesto fueron los principales planteos realizados a los representantes de la fábrica. Dudas que la comunidad de Nonogasta, “un pueblo al que le robaron la libertad de vivir con salud” tal cual se autodenominan, tiene desde hace casi 30 años.
“Muchos”, fue la palabra que predominó en la entrevista, como así también la cantidad de años que Nonogasta convive con las promesas y compromisos.
Roberto Perino, gerente industrial de la compañía, fue quien inició el diálogo. Especificó ser el responsable de toda la actividad industrial aunque también evitó dar mayores detalles. 90 mil cueros mensuales con un peso aproximado de 24 kilos (cada uno), fue la única respuesta respecto a la cantidad de cueros que procesa la curtimbre de Nonogasta.
Sobre la utilización de químicos, dijo la palabra mágica: “Muchos”. Su explicación: “En el aire no te puedo dar una cifra porque no la usamos para nada a esa cifra. Usamos lo que hay que usar para hacer el proceso, pero no te sé decir en toneladas cuánto es, porque tendría que hacer un cálculo”.
Decenas, centenas, unidades? «Mucho». …Toneladas? «Si».
Y… ¿Cuánta agua utilizan diariamente? “Alrededor de los 4 mil metros cúbicos”, afirmó el gerente industrial de la curtiembre.
4 mil metros cúbicos por día. Es decir: 4 millones de litros de agua diarios.
Y teniendo en cuenta la cifra oficial otorgada por el gerente, la curtiembre de Nonogasta utiliza 4 millones de litros de agua diarios.
Millones de litros mas, millones de litros menos
A su turno, Osvaldo Cado, ingeniero químico de reconocida trayectoria mundial, quien viajó exclusivamente desde Buenos Aires a Nonogasta para brindarnos la entrevista, coincidió con lo dicho por el gerente: “Diariamente la cantidad que hoy la empresa está produciendo puede estar en 3.800 y 4 mil metros cúbicos de agua”. Los números concuerdan, pero lamentablemente minutos previos, la cifra fue otra.
“La media del consumo de agua es variable de acuerdo a los procesos que tengan diferentes tipos de industrias curtidoras (…). La media de consumo está entre 700 litros a 1.200 litros de agua por cada unidad que se produce”.
Es decir, por cada cuero procesado. Según la cifra otorgada por el gerente de la empresa (Roberto Perino), mensualmente procesan 90 mil cueros.
Sacando números otra vez… si 90 mil cueros por mes utilizan estimativamente mil litros de agua, significa que por mes la curtiembre usa 90 millones de litros. Y al año, el número asciende a mil ochenta millones (1.080.000.000). Demasiados ceros para una industria cuya misión es “producir con seguridad y responsabilidad” tal cual se indica en un gran banner ubicado al ingreso de las oficinas.
Con estos números, por año la curtiembre sigue usando el agua de miles y miles de familias. De un pueblo entero que muchas veces al año carece de agua para consumo.
Más números que preocupan
El investigador Fernando Berdugo (Buenos Aires), se expresó respecto a la cantidad de agua y desechos que se vierten en los piletones de la fábrica. Gran colaborador de la comunidad de Nonogasta y permanentemente visitando nuestro departamento, con calculadora en mano también sacó cuentas: “Si usan mil litros de agua por cada uno de los 90 mil cueros mensuales que producen, eso da 90 millones de litros de efluentes TOXICOS al mes… Eso alcanza para llenar 36 piletas olímpicas (de 50 m de largo por 25 m de ancho, con un mínimo de 2 m de profundidad)”.
“En un año son mil ochenta millones de litros de efluentes TOXICOS…. Eso alcanza para llenar 432 piletas olímpicas… Pero no nos olvidemos que la empresa hace 28 que vierte sus efluentes SIN TRATAMIENTO ALGUNO… ¿Hacemos la cuenta? Son 3.628.800.000.000 litros de efluentes TOXICOS… (casi 4 mil millones) eso alcanza para llenar 14.515.200 (casi 15 millones) piletas olímpicas con desechos tóxicos… pero, oh! la Curtiembre CBR tiene solamente alrededor de 140 piletas de más o menos las mismas dimensiones”.
Los números continúan siendo demasiados. Ceros, ceros y más ceros. Miles de millones de litros de agua arrojados en pleno campo, a cielo abierto, a suelo abierto y… a la vista y olfato de todos. Y ninguna institución controla, tampoco lo hacen los concejales que eligió el pueblo, ni sus diputados. Nadie hace ni dice nada al respecto.
Aquí, el tema suelo fue fundamental en las preguntas que realizamos al profesional. De acuerdo a la explicación del ingeniero químico “los líquidos que genera la planta industrial van a parar a las lagunas que son cerca de 30 hectáreas donde se acumulan y naturalmente, normalmente suele ocurrir que entre los distintos productos que conforman los efluentes, algunas sustancias están solubilizadas y otras en suspensión”.
Pero… ¿Ese vertido que desde hace 28 años arrojan permanentemente, es peligroso?
Según el ingeniero, no.
“La realidad es que no es peligroso (…). Afortunadamente para ustedes, el estudio de impacto ambiental cuando se hizo acá, habla de cuál es la vulnerabilidad del recurso subterráneo. Los geólogos hablan de nivel de vulnerabilidad de un recurso, eso quiere decir cuál es la posibilidad de que un contaminante llegue al recurso subterráneo”.
Y asegura que en Nonogasta “el acuífero es semiconfinado, es un suelo muy permeable y la distancia que hay desde la parte superior al acuífero subterráneo es muy grande, mayor a 100 metros y esto hace pensar que la probabilidad de llegada de contaminantes es muy baja”, y que “lo tóxico con lo molesto no tiene nada que ver. Lo que molesta no tiene que ver con lo tóxico”, refiriéndose al insoportable olor que emanan los piletones donde vierten las toneladas de desechos químicos cada día.
En palabras simples: Dicen que los desechos arrojados no van a los ríos subterráneos. Entonces, con la explicación oficial de la empresa… ¿A dónde van? A ningún lado.
Bla, bla, bla…
Tecnicismo y palabras complicadas para el ciudadano común, para contradecir las leyes de la física. Profesionales ellos, frente a frente admitieron que con la primera etapa de la planta de tratamiento de efluentes -que aún no concluyeron- “lo que se pretende es evitar la molestia”. El olor. El resto –la preocupante contaminación con cromo- “el tiempo va a decir la verdad”, según expresó el gerente de la empresa quien ratifica que “el recurso agua está intocado”.
Y sí… el tiempo ya dijo la verdad. Ya sea cuarenta y tres mil doscientos millones (43.200.000.000) de litros de agua en casi 30 años que la curtiembre lleva instalada en Nonogasta -con el cálculo de 4 mil metros cúbicos por día-, o treinta y dos mil cuatrocientos millones (32.400.000.000) en casi 30 años, en razón a mil litros de agua por cada cuero (producción mensual 90 mil cueros); cualquiera de las dos versiones son oficiales. Ambas fueron expresadas por ellos. Ambas difieren en millones.
Y son muchos los millones de litros de agua y químicos tóxicos arrojados en pleno campo, todos los días, a toda hora. Miles de millones de litros de agua con químicos altamente peligrosos para la salud humana, derramados en el suelo y al aire libre… en pleno corazón de Nonogasta



