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Beder Herrera frente a la falta de ambición de poder de la oposición

EncuestasMientras la mayoría de la clase política se fue de vacaciones, el gobernador se recluyó en su finca. El Chayero Sanagasteño ganaba espacio periodístico y los días calurosos ponían de mal humor a todos. Los gremios estatales disidentes se reunían con el gobierno por un incremento salarial y luego, sin Luis Beder Herrera, la Casa de Gobierno anunciaba un aumento de la denominada Quincenita y la Ayuda Escolar.

Bajo ese marco, el primer mandatario contrató una encuestadora, reconocida cuyana y que trabaja para el gobierno nacional, con el fin que se mida el clima social en la provincia. Se hizo en un momento en que el común de la gente estaba en sus hogares, ya que la crisis frenó deseos de vacaciones en otras provincias, y con la inflación golpeando los bolsillos de los argentinos. Y además ya habían pasado las multitudinarias marchas por la UNLaR, encabezada por jóvenes, revoltosos por su edad, pero que su deseo es un trabajo en el Estado.

Así un batallón de encuestadores salió en todos los departamentos cuando ya era un recuerdo las elecciones legislativas.

encuesta-provincia-la-rioja-Dichos números puso blanco sobre negro ciertos interrogantes del gobierno: fundamentalmente que la desaparición de Fuerza Cívica Riojana, que logró 87 mil votos en octubre, lo tomó la sociedad, al considerar que la oposición solo fue por una banca. Se trata de los mismos votantes inteligentes, como los considera el radicalismo. Y la bandera de la minería quedó en algún ropero y enmudeció a quienes la arriaban. Solo eso pasó en tres meses.

El armado de Fuerza Cívica creó en la sociedad una esperanza de control de la gestión gubernamental y una alternativa hacia el 2015, pero ni a nivel nacional se conoce quien puede ser el sucesor de Cristina, una presidenta golpeada y con el peronismo que tiene grandes chances de continuar con el poder en la Argentina.

Los votantes inteligentes, como argumenta Fuerza Cívica, también vieron la ausencia de gestión del municipio de la Capital. El primer resultado: Ricardo Quintela creció en 10 puntos su imagen negativa. Lo dice una encuesta pagada por el propio quintelismo. Ya redunda el discurso de falta de recursos, lo mismo que se escucha desde hace una década, aunque siempre el municipio termina de socio con la Casa de las Tejas.

Tanto en Fuerza Cívica y en el quintelismo es notorio la falta de ambición de poder. Al primero siempre le ha quedado muy bien su rol de opositor, y al segundo los deseos de llegar, aunque no es armador de estructura, fundamentalmente en el interior.

Con solo observar los números de las encuestas, que también conoce la oposición, ven que Beder Herrera sigue en la consideración de la sociedad, más allá de las críticas a las SAPEM (vinculadas a denuncias por corrupción) y el discurso mediático sobre los bajos salarios de los estatales. Casi 7 riojanos lo ve al actual gobernador, que en el 2011 ganó con el 67%, como un buen piloto para épocas de crisis, pese que su imagen es mucho más baja.

A Martínez no le confiarían el manejo de la provincia y Bordagaray es para la sociedad un ambientalista, pero solo queda en eso.

Quintela, mientras tanto, lo tienen como intendente y no logra dar el salto para lograr el respaldo popular para ser el sucesor en las urnas.

Por este motivo, la oposición siempre habla de Beder Herrera, pese que hoy la Constitución le impide otro mandato. Solo hoy son conjeturas y trascendidos del armado de una estrategia.

Así se da que los riojanos se encuentran en una disyuntiva: un gobernador que se debe ir porque así está dispuesto constitucionalmente y los aspirantes sin proyectos ni ambición de poder para un próximo mandato complicado. El tiempo es quien tiene la última palabra.

 

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