Sociedad

Diario Chilecito: …en La Rioja del nunca jamás

Por Eduardo Nelson German · 7 de marzo de 2014 · 00:13

tapa_resizeUna mezcla de optimismo con resentimiento y chisme, predominó un discurso de dos horas, escrito, mal leído y vacío de contenido, pero lleno de confesiones de mala administración. El gobernador de los riojanos envidia el sueldo de los maestros y lo que pueden comprar con él. Imaginó hospitales con rueditas y reconoció “inutilidad y falta de compromiso” en la dirección de las SAPEM, que según sus palabras “las tengo atadas con alambre”. Aun así, imaginó una “Rioja con futuro”.

Esta semana, el gobernador de la provincia se comportó como aquel niño que puede volar y que nunca crece. Ese personaje que nació en 1904, que vive en el país de Nunca Jamás, una isla poblada por piratas e indios.

Luego del feriado nacional de dos días, el gobernador Beder Herrera dio inicio a las sesiones ordinarias de la Legislatura Provincial.

En su discurso, predicó su nuevo slogan “La Rioja tiene futuro” y vaticinó que “este año será muy bueno”, agradeció a diputados, intendentes y “al pueblo que me apoya siempre”.

Aseguró que La Rioja “es una provincia que creció mucho, de un 15 a 20% en energía todos los años marca el crecimiento, lo mismo en indicadores como el consumo de cemento”.

Sostuvo que “La Rioja transita desde hace varios años una etapa de importantes inversiones en educación, salud, seguridad, infraestructura, servicios, producción y mejoramiento de la calidad de vida de la gente como nunca se vio en su historia, y se encamina al desarrollo de sus posibilidades”.

Dijo que “este gobierno se fijó objetivos y los va cumpliendo (…) Vemos cómo la provincia avanza mejorando sus índices de crecimiento y consolidándose en su administración, afianzando el futuro del que siempre hablamos y que hoy vemos posible”.

Hasta que comenzó a ganar confianza en la oratoria y empezó a meter la pata.

Quiere el autito de los otros nenes

Inició por los docentes que el miércoles no comenzaron con el dictado de clases, debido a un justo reclamo en sus salarios: “miren los autos que tienen. No se los ve tan mal. Son los que mejores viven en La Rioja”, disparó sin desparpajo.

Dejó brotar una especie de resentimiento inexplicable, ya que no es justamente la persona del gobernador quien puede “envidiar” de la calidad de vida de la clase trabajadora. Y en esto vale la pena detenerse a analizar. En principio, un gobernador no debe pregonar el enfrentamiento entre los miembros de un pueblo, llenándoles la cabeza a quienes lo escuchan, como un viejo chismoso y resentido.

No puede sembrar ese resentimiento en los padres de los niños que van al colegio, ni tampoco en el resto de la clase trabajadora. Haciendo esto, sólo habilita a que el pueblo se detenga a reflexionar sobre quiénes son más afortunados: la clase trabajadora, o quienes administran el dinero público, que en pocos años de “trabajo” en la función pública, logran lo que un trabajador pocas veces consigue en toda una vida de trabajo.

Un gobernador optimista -como se quiso mostrar en su discurso al principio- debe aplaudir la capacidad de progreso del pueblo que gobierna. No criticarlo.

La postura de viejo chismoso que intenta igualar para abajo, es similar al patrón de una finca que visita a su obrero en su casa, luego de una jornada de 12 horas de cosecha de sol a sol, y murmura entre dientes: “hjmm!! No le va tan mal a este en mi finca… mirá el aire acondicionado que tiene”.

Admirarse de los vehículos que tienen los educadores -a fuerza de trabajo- es indignante. Mucho más cuando las críticas salen de la boca de quien lleva más de 30 años administrando el dinero de quienes critica.

Por más discursos escritos y mal leídos sobre una provincia imaginaria, que ningún vecino logra ver, luego de cada promesa de “primero de marzo”, o cada compromiso de “10 de diciembre”… la realidad no cambia. Es esta. La que todos podemos ver, sin necesidad de cuentitos de mundos imaginarios.

La comunidad no sabe de qué manera vivir y guardar algo para invertir. Mientras el entorno del poder continúa acrecentando su patrimonio, a través de propiedades inmobiliarias, empresas que tienen la suerte de proveer al Estado, vehículos ostentosos para cada miembro de sus familias, vacaciones semestrales en países lejanos, grandes campos donde se construyen fincas de la noche a la mañana, con enormes perforaciones para riego y estructuras carísimas, a las que productores de antaño no logran acceder, ni aun heredando de sus antepasados las tierras y la experiencia.

…Como dice un reconocido y querido vecino de Chilecito cuando los ve pasar: “¿Sabés qué es lo que me tranquiliza de todo esto?, que todo lo que tragan estos políticos, lo meten en fincas… y ahí empiezan a pagar cada una de las macanas que se mandaron”.

habla_resizeLas “malas palabras”

Luego de pasar con absoluto optimismo, por cada una de las áreas que interesan a nuestra provincia, llegó el turno de las SAPEM.

“Ya les dije a todos (y señalaba a sus funcionarios) que a partir de ahora no les digan más SAPEM. Ya que tanto las han criticado y ensuciado, ahora las vamos a llamar Sociedades Anónimas”, expresaba, culpando a terceros por el “mal nombre” que las SAPEM adquirieron ante la sociedad. Como si el pueblo o la prensa crítica fueran los responsables.

De a poco, comenzó a meterse en un lugar difícil de salir: “Hay inutilidad y falta de compromiso” de los presidentes de las SAPEM.

“Ahora lo puse a Juancito (ex ministro de Salud Juan Luna Corso) para que me acomode un poco las Sociedades Anónimas del Estado (SAPEM), porque las tengo atadas con alambre”. No! No!. Tanta confianza en la oratoria hace que uno se entusiasme y cometa errores catastróficos de los cuales no se podrá salir.

No puede tener “atado con alambre” el patrimonio de todos y cada uno de los riojanos. No!. Es inadmisible que semejante confesión de mala administración, haga que los diputados y la obsecuencia que estaba presente lo aplaudan.

Es como que el Director Ejecutivo de una empresa que lleva invertidos tres mil millones de pesos de sus accionistas, reconozca frente a cada uno de los dueños del dinero, que no da pie con bola. Que no sabe de qué manera sostener las empresas que dirige. En ese mismo instante, cualquier persona con cordura, que piensa en el “futuro” que tanto pregona, le diría: “Señor, administrando así… no hay futuro”.

De qué futuro habla el gobernador, si en estos últimos seis años puso unos tres mil millones de pesos de los riojanos, en empresas que nadie conoce por dentro y que reconoce tener “atadas con alambre”.

¿En qué provincia vivimos?

¿La salud… está bien soldada?

¿El Estado es un parral… Un caño de escape de un fíat 600?

Ningún gobernador del mundo puede “atar con alambre” el futuro del pueblo que gobierna.

A falta de médicos, hospitales con rueditas

“Como no podemos lograr que los especialistas se vayan a vivir al interior, el nuevo Ministro me trajo una idea. Propuso que llevemos unos hospitales móviles, así la gente puede atenderse en los pueblos”. Es decir: la comunidad deberá poner fecha para enfermarse.

DiarioChilecito.com pudo saber que los “hospitales móviles” visitarán los pueblos del interior, cada quince días. Será algo así como una “quincenita sanitaria”. Lo que hay que destacar es que quien logre sobrevivir esos 15 días -esperando por la camioneta disfrazada de hospital- podrá acceder a una consulta médica.

“Vamos a meterle toda la tecnología para que aquellos que necesiten acceder a la salud pública puedan curarse ahí, en su mismo pueblo”, agregó.

Lo dicho: van a encajar un servicio de terapia Intensiva, neonatología, cirugía y sala de partos… en la caja de una camioneta con ropa de ambulancia.

Buen criterio del nuevo Ministro de Salud, Marco Perera. Con esta genialidad comienza su gestión.

Y volviendo a lo que dio origen de la fabulosa idea. Lo que dejó en limpio el gobernador, cuando se refirió a que ningún especialista -del planeta tierra- quiere radicarse en nuestros pueblos del interior son dos opciones:

1) Arquitectos, abogados, ingenieros, plomeros, carpinteros, ayudantes de albañil, testaferros… y hasta políticos -cualquier profesional, menos médicos- aceptan vivir en el interior de La Rioja. (Un fenómeno digno de estudio, ya que según sugiere el gobernador, los médicos son como una especie extraña de seres vivos, que no toleran la atmósfera, el aire y el agua de nuestra provincia).

2) O, una más simple. El gobierno riojano les ofrece menos de lo que les pagan en sus ciudades de origen, donde tienen sus familias… por ende, no les conviene dejar un trabajo rentable a pocos minutos de sus casas, por otro menos rentable y lejos de su tierra. Al fin de cuentas, es un trabajo y tienen derecho a cobrar por hacerlo.

Una solución más económica: podrían ofrecerles los mismos beneficios que tiene la clase política, que no tiene ningún problema en radicarse en pueblos del interior de nuestra Rioja.

“Con  energía  hacia  el  futuro”

Hasta que habló del desarrollo energético de La Rioja. No tuvo mejor idea que hacer demagogia con los ranchitos que -dicho sea de paso- aún no logran erradicar con aquel viejo programa que tanto desmanejo tiene. “En los pueblitos, ahora hay viejitos que pueden ver la novela en sus ranchitos, gracias a la electrificación rural”. Plop!

El desarrollo energético -para el que usó semejante ejemplo- se llevó más minutos de discurso… y mientras ganaba confianza en sus palabras, se volvía cada vez más campechano para hablar, algo así como queriendo igualarse con los indios que lo escuchábamos detrás del receptor de las radios.

Hizo chistes que la obsecuencia se vio forzada a aplaudir y sonreír. Mientras la mayoría de sus funcionarios se peleaban por twitter con la oposición y algún que otro vecino que retrucaba cada uno de sus dichos.

“La Rioja es la única provincia que no tuvo cortes de luz”. Si!. Eso dijo. Está grabado… Y tuvo que decirlo, para que a las 10 de la noche la provincia se quedara sin luz por lapso de dos horas.

Pobre gobernador… no da pie con bola!

Esta es una breve síntesis de lo importante. Lo que no pasó desapercibido de un discurso de dos horas, mal leído y con muy poca información sobre lo que hizo con el dinero de la comunidad riojana.

Para finalizar habló de la contaminación de la curtiembre de Nonogasta: “Después de 30 años de contaminar al pueblo, ahora vamos a sacar el olor con la nueva planta” (…) “Lamento que las napas ya están contaminadas y va a demorar muchos años en recuperarse”. Reconoció la contaminación y el daño que eso le produce a los 10 mil habitantes de Nonogasta. Pero no impide que la empresa siga “cumpliendo años” con esa misma contaminación. Sólo habló de eliminar el olor.

Los aplausos siguieron, pero a nadie se le ocurrió que esto, realmente es cosa seria.

Esta es La Rioja del nunca jamás que en su cabeza imagina y vive nuestro niño gobernador. Mientras tanto, el resto de los “indios y los niños perdidos” -personajes del cuento- siguen enfrentándose con los “piratas”.