Así observó al cuerpo de monseñor Angelelli, la religiosa María Ramírez García, cuando lo trasladaron al entonces Hospital Plaza el 4 de agosto de 1976. La religiosa declaró por videoconferencia desde España en la última audiencia del juicio que investiga la muerte del Obispo.
La jornada judicial se desarrolló en la mañana del viernes pasado, siendo el testimonio de Ramirez García el primero recepcionado, según se cronica en el blog Diario del juicio, de ex presos políticos, organizaciones sociales, de Derechos Humanos independientes y Comunidades cristianas. La religiosa de la Congregación de la Hermanas Carmelitas Misioneras contó que en esa época (agosto de 1976) trabajaba en el Hospital Presidente Plaza y estuvo presente cuando llegó el cuerpo de Monseñor Angelelli al que esperaron por largas horas. “Me convocaron con la Hermana María Teresa para limpiar y vestir su cuerpo (…) La camisa estaba con mucha sangre (…) en sus pies tenía tres pares de medias y los tres rotos en los talones (…) al terminar de amortajarlo nos pidieron que nos retiremos de la morgue porque iban a realizar la autopsia (…) no nos permitieron participar de la misma”. Ante una pregunta de la Dra. Mirta Sánchez, querellante por el Obispado de La Rioja, sobre su apreciación del cuerpo de Monseñor, la religiosa dijo: “Lo vi como desnucado contra una piedra, no contra el asfalto”.
Ramirez García también hizo referencia en su relato a una reunión en el Obispado después de la desaparición de los curas Carlos y Gabriel, donde Monseñor Angelelli les habló sobre la situación difícil que se estaba viviendo graficando con un espiral y que el centro era él. Interrogada si conocía sobre la existencia de sectores que se oponían a la pastoral de Angelelli, la religiosa manifestó: “Los militares, los poderosos porque él impulsó la pastoral de los pobres”.
Luego, también por videoconferencia desde Caracas, declaró la Hermana Teresa Marco Diéguez, también Carmelita. Ella contó que el 4 de agosto de 1976, al llegar al Hospital Plaza, “había presencia militar numerosa. Todo estaba rodeado de soldados (…) no me dejaban entrar insistí diciéndoles que trabajaba y vivía ahí y me dejaron entrar”
Sobre lo que vio del cuerpo del Obispo al limpiarlo, expresó “Yo toqué la nuca en la parte occipital y había un hueco (…) pensé que era un tiro (…) tenía las manos con hematomas como ennegrecidas”. Se refirió a los hechos como “misterioso accidente porque la camioneta fue retirada antes y el cuerpo de Monseñor siguió tirado en la ruta”.
“Acoso permanente, despiadado”
También desde Chile, por videoconferencia, dio su testimonio el sacerdote Gervasio Mecca, quien llegó a La Rioja en el año 1973. Destacó que conoció a Monseñor Angelelli cuando era Rector del Seminario de Córdoba. Dijo que “coincidía totalmente” con la pastoral del Obispo. Y sobre aquellos años, recordó: “Tuvimos la intensidad de un acoso permanente, despiadado, seguimientos, advertencias, grabación de homilías y cuestionamientos a la pastoral. Culminó el acoso en el año 76 con los asesinatos de Carlos y Gabriel, a la semana el asesinato de Wenceslao Pedernera y el 4 de Agosto lo de Angelelli, el objetivo era él”.
Relató también que luego de los asesinatos de los sacerdotes y el laico, en una homilía en la parroquia de Aimogasta responsabilizó a las autoridades por estos hechos. A partir de esto es citado por la policía de la provincia donde fue interrogado quedando detenido. Fue trasladado al regimiento posteriormente al IRS (cárcel de La Rioja).
Hablando del ambiente de esa época, Mecca precisó que: “El motivo del ataque era desvirtuar teológica y pastoralmente a la Diócesis cuestionando su lucha por el trabajo, contra el juego y la usura. Perseguían a toda una Diócesis comprometida religiosa y socialmente en una Provincia empobrecida”.
Al leerle su declaración del año 1984, y respondiendo a una pregunta del Tribunal sobre el comisario Juan Carlos Romero dijo: “Era un personaje siniestro”. También nombró a Di Cesare, interventor de la policía de la Provincia, Jorge Malagamba, subjefe del Regimiento.
Próxima audiencia
El viernes 23 se reanudará el juicio, desde las 9.30, con la declararán los peritos de la corte que realizaron la segunda autopsia en el año 2009.




