El Ministerio de Industria y Comercio y el Sindicato de la Alimentación (Stia) pidieron a los gobiernos de Santa Fe y La Rioja que se sumen al reclamo de Córdoba para rechazar la ley «antipeperina», que promueve que la yerba mate solo puede ser fraccionada en sus territorios de origen.
Así lo expresaron hace momentos el titular de la cartera fabril, Martín Llaryora y el secretario general del gremio, Héctor Morcillo, tras un largo encuentro con legisladores nacionales por Córdoba de distintos partido y con los titulares de las ocho empresas locales que resultarán afectadas si la normativa prospera.
Las partes acordaron que este martes concurrirán a las reuniones de comisión de la Cámara de Diputados de la Nación a reclamar que la ley de fraccionado en origen, que ya cuenta con media sanción del Senado, sea postergada en su aprobación para abrir un debate amplio sobre el tema, dado que peligran cientos de fuentes laborales.
«Es fundamental que Santa Fe y La Rioja, que es la capital mundial del poleo, se sumen a esta demanda», recalcó Llaryora.Por su parte, el diputado nacional Diego Mestre (UCR) anticipó que rechazará el proyecto para evitar un nuevo manoseo «al trabajo de los cordobeses».
«Primero fueron contrale economía de los productores agrícolas, ahora contra el bolsillo de los empresarios yerbateros y la fuente laboral», fundamentó.
De las reuniones participaron también la diputada Graciela Villata (juecismo), Nora Bedano (kirchnerista), Mario Negri y Mestre (UCR), Héctor Baldassi (Pro) y representantes de Juan Schiaretti (Unión por Córdoba).





