Brizuela de Ledo: «Hay una luz de esperanza»
Fue una Navidad distinta para Marcela Brizuela de Ledo y su hija Graciela. Fue una noche de alegría después de años de lucha y una búsqueda implacable de los responsables de la muerte de su hijo Alberto Agapito Ledo, el conscripto que desapareció el 17 de junio de 1976 en Tucumán, durante el Operativo Independencia, y por el que un fiscal pidió esta semana la indagatoria del jefe del Ejército, teniente general César Milani.
«Hay una luz de esperanza al final del camino, espero que no la tapen los nubarrones», dijo a La Nación Marcela Brizuela de Ledo, que desde hace 38 años -se cumplirán 39 en marzo- busca a su hijo, que tenía 20 años cuando desapareció.
Aún continúa «la sorpresa» en la casa de la familia Ledo, situada a unas 15 cuadras del centro de la capital riojana. Es que nadie esperaba que finalmente la Justicia imputara a Milani por los delitos de encubrimiento y falsedad ideológica de documentos públicos en la causa Ledo. Incluso, en el expediente se menciona que Ledo era «asistente» del jefe del Ejército. El martes pasado, en Tucumán, el fiscal federal Carlos Brito elevó el pedido de llamado a indagatoria ante el juez federal Daniel Bejas, quien ahora debe resolver el planteo.
«Milani es uno de los responsables. Esperemos que el juez cumpla el rol que le corresponde. Milani tiene cada día más poder, pero hasta las torres más grandes se vienen abajo», sostuvo Brizuela de Ledo, que a los 83 años continúa como presidenta de las Madres de Plaza de Mayo de La Rioja.
Cuando sucedió el hecho, el jefe del Ejército -por ese entonces un joven subteniente de 21 años- firmó el acta en la que se certificó la supuesta deserción de Ledo, que cumplía el servicio militar en el Batallón de Ingenieros de Construcciones 141. En agosto de 2013, Bejas dispuso el procesamiento del entonces capitán Esteban Sanguinetti, jefe de la Compañía de Ingenieros de Construcciones y superior de Milani, y le dictó prisión preventiva por considerarlo presunto responsable del secuestro y homicidio calificado de Ledo.
Pero el regocijo y la satisfacción por el avance judicial son medidos. Saben que es un primer paso, pero que se enfrentan a un hombre poderoso. «Milani está muy protegido por todos los poderes del Estado», advirtió Graciela.
Por ese motivo, la hermana de Ledo mira el futuro con desconfianza: «Somos cautos, son muchos años de espera. El mismo día que Brito firmó el pedido de indagatoria los abogados de Milani estaban reunidos con el juez. ¿Qué hacían? Lo llamativo es que a nosotros nunca nos recibió, nos genera sospechas».
Y agregó: «En este caso se dio siempre un doble estándar. Otros casos similares terminaron de otra manera. Sabemos que Milani es un tipo que acumula cada día más poder, pero no tenemos miedo».
En la resolución, Brito sostuvo que la desaparición de Ledo «se habría producido durante la vigencia de un plan delictivo implementado por las Fuerzas Armadas, que detentaban el poder estatal de facto», y recordó que el CELS, que preside Horacio Verbitsky, denunció que las desapariciones que cumplían el servicio militar «fueron en realidad detenciones ordenadas por sus superiores o ejecutadas por agentes de los servicios de inteligencia con aprobación de aquéllos».
Graciela, además, criticó a la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, que anteayer interrumpió una entrevista con radio Nacional Rock cuando fue consultada sobre la situación de Milani.
«Hasta ahora siempre hizo una defensa cerrada de Milani. Se trata de delitos de lesa humanidad, ya no puede defenderlo públicamente. Es evidente que no tiene nada que decir», aclaró Graciela.
Aunque se trata de un paso importante, Marcela, víctima del peor crimen, la desaparición de un hijo, dejó un mensaje claro para el futuro: «A mi hijo me lo arrancaron de mi corazón los militares, ojalá se haga Justicia. Pero que quede claro, nunca vamos a bajar los brazos»..