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El kirchnerismo pone duda la viabilidad de los acuerdos provinciales de la oposición

Por Eduardo Nelson German · 10 de enero de 2015 · 12:17

El apoderado del PJ, Jorge Landau, aseguró que la posibilidad de que un candidato a gobernador adscriba a más de una boleta presidencial está condicionada. La advertencia afecta las estrategias del PRO, la UCR y el massismo en varios distritos.

Con la certeza de que el apellido de Kirchner no figurará en la cabeza de la boleta, el oficialismo ingresa a 2015 con un panorama electoral para nada cómodo. Hoy las encuestas reflejan que su mejor candidato, Daniel Scioli, bordea las posibilidades de lograr un ajustado triunfo, que está lejos de garantizarle que retendrá la Casa Rosada en primera vuelta.

En un escenario tan complejo, en donde además del próximo presidente están en juego casi todos los cargos ejecutivos del país, son muchos los que están atentos a los posibles ardides que puedan alterar las reglas del juego. El kirchnerismo ha dado motivos suficientes para despertar suspicacias: cada vez que fue a las urnas sacó provecho de la letra chica y los grises legales. Basta recordar la experiencia de las testimoniales. Y por eso es que muchas fuerzas opositoras pusieron el grito en el cielo con la designación Laureano Durán en el estratégico juzgado federal con competencia electoral de la Provincia de Buenos Aires.

Recién amanecía enero cuando se encendió la primera alarma. Fue en Mendoza, donde el gobernador Francisco «Paco» Pérez reglamentó la aplicación de las PASO en la provincia con una prohibición específica para que un candidato a gobernador pueda llevar más de una fórmula presidencial en la lista. De ese modo bloqueó el plan de su rival más amenazante, el radical Alfredo Cornejo, quien pretende disputarle el poder desde el Frente Amplio UNEN, pero también con el respaldo del PRO de Mauricio Macri.

Acaso movido por la confirmación del propio Cornejo de que buscaría frenar esa restricción en la Justicia, el entorno de Pérez confesó que buscaría que la disposición que impuso en su terruño se aplique a nivel nacional, de manera que no haya sorpresas. Uno de sus principales operadores, Félix González, informó al portal MDZ que gestionaba un proyecto en el Congreso Nacional.

Fuentes del bloque del Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados desmintieron a Infobae la existencia de una iniciativa al respecto. «No hay nada, ni un comentario», contestaron tajantes allegados a la jefa de la bancada, Juliana Di Tullio. La respuesta fue idéntica cuando este medio consultó al diputado Jorge Landau, apoderado del PJ y arquitecto electoral del Gobierno.

Pero Landau retrucó y aseveró que una reforma de esa naturaleza no es necesaria porque ya existe un límite para quienes busquen llevar a más de un candidato a presidente en sus boletas. A su entender, el artículo 22 de las PASO es taxativo y «prohíbe mezclar alianzas». Dice: «Los precandidatos que se presenten en las elecciones primarias sólo pueden hacerlo en las de una (1) sola agrupación política, y para una (1) sola categoría de cargos electivos».

El legislador concedió que existe una forma de hacerlo, pero requiere de un compromiso explícito entre las fuerzas que estarán representadas en la boleta. Recordó que en el «fallo Llaver» la Cámara Electoral habilitó en 2011 a la lista de Nuevo Encuentro que en territorio bonaerense lideraba Martín Sabbatella a ir con Cristina Kirchner a la cabeza, a la par que lo hacía Daniel Scioli desde el Frente para la Victoria.

Para eso, aclaró, debe existir un vínculo previo, una notificación a la justicia electoral que acredite el consentimiento de los dos partidos en cuestión. Y precisó que ese aval debe presentarse junto a las actas, antes de las primarias.

La artimaña jurídica que blandeó Landau amenaza con acorralar a quienes, como Cornejo, buscan «jugar a dos puntas». Podrán hacerlo, pero deberá constar un consentimiento mutuo que además tendrá que acreditarse mucho tiempo antes. Si no sirve para encorsetar esos ensayos, de mínima es útil para acortar los tiempos de negociación, claves sobre todo cuando en la mesa están sentados la UCR, el macrismo y el Frente Renovador.

Mendoza está lejos de ser la única provincia en donde la oposición explora ese tipo de acuerdos. Hay intentos similares en Jujuy, Formosa, Catamarca, Entre Ríos y Tierra del Fuego, entre otros.

«Paco» Pérez tiró la piedra que movió el charco. El oficialismo ya mostró algunas de las cartas. Ahora cedió el turno a su contraparte. Todavía no hay señales de cuál será el próximo paso.