Joel Bernardo «Gua Gua» I., el joven de 26 años que sobrevivió a un enfrentamiento con efectivos policiales el miércoles a la mañana en Juan José Paso y Bolivia, continúa internado en estado reservado en el Hospital Clemente Alvarez de Rosario. Gua Gua, como se lo reconoce en barrio Larrea, recibió dos impactos de balas policiales, una de ellas en el abdomen. La fiscal de Flagrancia Cecilia Brindisi aguardaba al cierre de esta edición que los médicos del Heca dieran luz verde para que el herido sea imputado por dos delitos. El robo calificado a una familia de Drago al 700 bis y la resistencia calificada a la autoridad, fuga mediante, en la que el compinche de Gua Gua, Nelson Gastón Fuentes, de 24 años, muriera al recibir un balazo policial en la frente.
El miércoles pasadas las 8 de la mañana, Fuentes y Gua Gua I. llegaron en una Ecosport color gris hasta una casa de Fraga al 700 bis, en barrio Arroyito. Fuentes, quien estaba vestido con ropa similar a la de un policía, tocó el timbre de la vivienda y utilizando un ardid, logró ganar el interior. Los maleantes se hicieron así con un botín de 10 mil pesos y fugaron. Pero unos pintores que trabajan en la cuadra vieron el robo, tomaron la patente del vehículo —KDE 212— y llamaron a la policía. A los pocos minutos el auto comenzó a ser perseguido por patrulleros en Sorrento y Calvo. Esa persecución a sangre y plomo, terminó en Juan José Paso y Bolivia, en los confines de los barrios Larrea e Industrial, con una tempestad de balazos. Fuentes recibió uno en la frente y Gua Gua, uno en el estómago y otro en el tobillo izquierdo. El herido fue trasladado al Heca donde quedó bajo custodia policial.
Del interior de la Ecosport la policía secuestró dos pistolas calibre 9 milímetros con sus respectivos cargadores, un cargador extra y un bolso con dinero. La causa fue divida en dos. El robo a mano armada al domicilio de barrio Arroyito y el enfrentamiento con la policía en Paso y Bolivia, quedó en manos de la fiscal de Flagrancia, Cecilia Brindisi. La muerte de Nelson Fuentes, a manos de personal policial, es investigada por el fiscal de la unidad de homicidios, Ademar Bianchini.
Lugar y pasado común. Nelson Fuentes y Joel Gua Gua I. vivían a tres cuadras de distancia en barrio Larrea y tenían en común un pasado templado a rejas.
Fuentes había caído en desgracia siendo muy joven en la provincia de La Rioja por un robo calificado en 2008. Por ese hecho fue condenado a seis años de prisión. Pero el 8 de mayo de 2008 Fuentes se fugó. Y el lunes 3 de agosto de 2009 apareció otra vez en la escena de un robo, esta vez en un edificio de San Martín al 2900. Allí junto a un muchacho de 19 años, timaron a la portera y ganaron el interior del edificio. Cuando la portera se dio cuenta, llamó a la policía y los dos fueron detenidos en la cochera. Ambos brindaron identidades falsas y se les secuestró una bolsa conteniendo esposas, cinta de embalar, precintos y una pistola 9 milímetros, un cuchillo y teléfonos celulares. Por este hecho Fuentes fue condenado por portación de armas. Y al unificársele la pena con la condena pendiente en La Rioja, la pena trepó a los 9 años y seis meses con vencimiento en septiembre de 2017. Preso en la alcaidía mayor, el 14 de enero de 2014 salió con libertad condicional y no regresó. Por eso tenía pedido e captura.
Fuentes tribunalicias indicaron que el fiscal Bianchini ordenó una serie de medidas sobre el tiroteo ocurrido en Paso y Bolivia. Entre las medidas solicitó las grabaciones de al menos tres cámaras de videovigilancia de dos fábricas ubicadas en el lugar y el secuestro de las armas de los cuatro policías que intervinieron en la persecución y el posterior enfrentamiento. «Preliminarmente, el fiscal valora que los policías actuaron con idoneidad, aunque habrá que esperar el resultado de todas las pericias», indicó el vocero consultado.
Joel Gua Gua I., por su parte, fue detenido en marzo de 2012 en Washington y Casiano Casas luego de que una joven lo acusara de haberle intentado robar la cartera apretándola con cuchillo. Al ser detenido por efectivos de la seccional 10ª, dio el nombre de su hermano. Pero en horas se descubrió que pesaba sobre él una captura por no haber regresado de una salida transitoria.
Ya en tiempo presente, la fiscal Brindisi espera que los médicos den luz verde para poder acusarlo por su participación en el robo en Arroyito y la resistencia calificada. «Después del tiroteo fue operado y quedó internado grave, en observación. Los médicos no dieron la autorización para que el hombre fuera entrevistado. Igualmente la fiscal Brindisi solicitó la audiencia imputativa ante la Oficina de Gestión Judicial y la misma quedó pendiente de la autorización de los médicos», indicó una fuente tribunalicia.





