El sistema electoral fue bueno para el gobierno cuando la oposición no creaba tanta expectativa en la sociedad. El peronismo fortalecido y con las internas propias de los sectores que confluyen en la Casa de Todos, armaba y desarmaba listas, ya que siempre la discusión quedaba adentro.
Hoy con más de 2.500 candidatos y en su mayoría que son del oficialismo, provoca una dispersión electoral, pero de la misma torta que no favorece a la fórmula a gobernador y vice del Frente para la Victoria, Sergio Casas y Néstor Bosetti.
Los intendentes armaron una decena de colectoras para que le sume a ellos y se olvidaron de un pequeño detalle: que deben aportar votos a Casas y Bosetti, los candidatos de Luis Beder Herrera.
En Chamical, hay 600 candidatos en un departamento de 11 mil habitantes y solo se habla de la lucha departamental, nadie habla para arriba. Es el mismo panorama en Chilecito y ni hablar en la Capital que el secretario de la Gobernación, Alberto Paredes Urquiza, diseñó una telaraña de colectoras, pero para que le sumen solo a él.
El caso del quintelismo es igual, aunque ya éstos dan señales que la fórmula bederista no está en su corazón.
Beder Herrera tomó nota y este martes se declaró el jefe de campaña del oficialismo en la Residencia Oficial. Preocupado porque algunas cosas no salen como las había pensado, el gobernador dijo que no le gustan tantas colectoras. En otras palabras, que se bajen o las bajen en la Justicia Electoral.
Tras decir que las colectoras “son muchas y no está bien”, empezó a “puntear” colectora por colectora en todos los departamentos, ya que desde el primer minuto del domingo pasado se confirmó lo que se habla en voz baja: a los candidatos a intendentes, diputados y concejales solo les interesa su futuro, y para arriba es un problema de la Casa de Gobierno. No fueron menores las últimas declaraciones del presidente de la bancada de diputados justicialistas, Juan Pedro Cárbel.
Ya sin compromiso con Beder Herrera, los caciques departamentales, que casi todos se van de las intendencias y pretender llegar a la Legislatura y viceversa, tratan de ganar en sus territorios, y la pelea interna los distrae para trabajar en pos de la fórmula del Frente para la Victoria, que fue conformada sin consenso y con el rechazo de casi toda la dirigencia.
Los líderes departamentales escuchan en la calle la posibilidad que Julio Martínez pueda ganar y por eso, se encierran en sus respectivos proyectos para que no sean jubilados por lo nuevo de Fuerza Cívica Riojana.
Ya el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Mario Pagotto, un asiduo de la Finca La Seis, pidió una reforma del sistema electoral. El titular además del Tribunal Electoral veía como se armaban las colectoras en los baños de tribunales el sábado por la noche sin que nadie se pusiera colorado. El único objetivo es que el candidato a intendente puede sumar, a través de ellas. Nadie se acordaba de los hombres de Beder Herrera.



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