Politica

Con decir que son la continuidad, no alcanza para ganar el #5J

Por Eduardo Nelson German · 21 de mayo de 2015 · 15:27

CFfLwyMWoAAW2sr.jpg largeHay un convencimiento en los candidatos oficialistas, por lo menos en forma pública, que no hay que decir nada, ya que está todo dicho. No hay que cambiar nada debido que la sociedad con lo que hay, le alcanza.

Se mostró un censo (encuesta de 5.000 casos) en la Residencia Oficial para convencer que hay hacer política desde los cargos públicos, cuando ya ha sido un fracaso. Ejemplo: la convocatoria a las urnas en las internas bederistas del 8 de marzo.

Nadie sale del libreto y todos dicen ser los continuadores de las políticas del gobernador Luis Beder Herrera y del intendente Ricardo Quintela, que es similar a lo que sucede en el interior.

No hay sondeo que se conozca en los medios que la gente no hable de un cambio. Hay una cuestión lógica la (hiper) inflación kirchnerista destruyó a los hogares riojanos, que en su mayoría dependen de un salario del Estado.

Solo se escuchó algo distinto en Alberto Paredes Urquiza, quien asegura que en caso de llegar a la Intendencia reorganizará a los empleados municipales. Hasta allí todo bien, salvo que los sueldos depende del mismo piso en donde está su despacho en la Casa de Gobierno: Ministerio de Hacienda.

No hay propuestas de los oficialistas y aunque genera mucha discusión en el bederismo y en el quintelismo, solo la presentó la oposición en la figura de Fuerza Cívica Riojana con una campaña puerta por puerta en los barrios. Contiene compromisos concretos con información adicional.

El oficialismo no sale de la actividad institucional y habla hasta el hartazgo que serán Beder o Quintela cuando asuman, aunque todos son distintos y no tienen los mismos nombres. Han tomado al común de la gente como analfabetos de la política, ya que la vida misma no es una continuidad porque cada minuto nos enfrenta a desafíos.

Ser continuadores es que el sistema de salud no cambie para bien, que sigan los paros y los pedidos de renuncias por el diario para los ministros; o que la policía sea hoy un hervidero porque no se han respetado los ascensos.

Ser continuadores es que la ciudad esté a oscuras o que cada vez que supuestamente se rompe una computadora, el sistema de recolección de basura EASY no funcione.

Quizás haya un convencimiento, en base a la encuesta-censo, que no hay nada que cambiar y que todo debe seguir con sueldos paupérrimos y con la destrucción de la carrera administrativa, en la provincia que lider el ranking de jurisdicciones en donde cayó el empleo privado.

Ese pensamiento debe ser sustento para que la sensación de calle sea cada día más fuerte que la oposición tomará el control de la provincia ya que solo con decir que son la continuidad, no alcanza para ganar las elecciones del 5 de julio.