Con una inflación cercana al 30% anual, la sensación que tienen los consumidores sobre el deterioro de su poder adquisitivo es alta. Dos tercios de ellos consideran que su capacidad de compra es “mucho” o “bastante peor” que en 2014, según el estudio Pulso Social Cuore que realiza todos los años la consultora CCR.
En la encuesta, que concentró 1.500 casos, creció 7% la porción de respuestas que tildó la evolución del poder adquisitivo como “mucho peor”, mientras 36% adujo que es “bastante menor”; 28% consideró que es “igual” y sólo un afortunado 6% dijo que es “bastante mayor”.
“Si bien esta variable se contrae 6 puntos en comparación con el peor año histórico, como fue 2014, adquiere valores similares a 2013”, explicó Patricia Sosa, directora de Negocios de la consultora.
A partir de esta sensación respecto de la merma del poder adquisitivo, la forma de actuar de los consumidores, este año, mantiene varias diferencias con respecto al año pasado. “Después de un 2014 muy malo, la mirada del consumidor es menos ácida”, señala Sosa. “Se distancia levemente la percepción de crisis a corto plazo, las expectativas económicas hacia el futuro tienen un gran componente de incertidumbre, pero también de menor pesimismo apoyado en la ilusión por el cambio de la gestión ejecutiva. En los focus groups, la gente alude al ‘aire fresco’”, grafica la analista.
“Ahora, el consumidor ha saldado algunas deudas, mantiene la retracción en el consumo del supermercado y profundiza las estrategias ‘aprehendidas’ sobre cómo hacer rendir más su ingreso. En este sentido, 43% de los consultados señaló que, “si mejorara su poder adquisitivo, haría una mezcla entre su forma de comprar actual y la anterior”. “Esto le permite sentir que le queda resto para empezar a darse gratificaciones personales por mínimas que sean”, explica Sosa. Sin embargo, el miércoles el IPC Congreso, que miden las consultoras privadas, registró que la inflación anualizada es 28% pero el Indec publicó que la inflación es un poco más que la mitad: 15%.
Otro rasgo que diferencia al consumidor actual es cómo está utilizando su tarjeta de crédito. “Hasta el año pasado, la idea era financiarse con la mayor cantidad de cuotas posibles para ganarle a la inflación. Este año, aun cuando la inflación es más baja y hay más oferta en los plazos, la mayoría de los consumidores no toma más de 12 cuotas en sus compras por la incertidumbre que siente frente al escenario electoral.
“Hoy el consumidor no quiere dilatar el pago de las vacaciones o los zapatos más allá de un año”, dice Sosa. En 2015, según la encuesta, decreció 10 puntos la cantidad de personas que utiliza el plástico para financiar “gastos grandes” y también decreció la imposibilidad de pagar el resumen total. Además, un 15% de los consumidores aseguró que volvió a usar la tarjeta a partir del plan oficial “Ahora 12”.
Finalmente, en el ranking de temas que más preocupa a la población, la “inseguridad” lidera la tabla con un 64% de los consultados; la economía y más específicamente “la inflación”, concentra el 37% y el “empleo”, con el 23% desplazó del podio a la corrupción. “La preocupación no es tanto perder el empleo sino poder conservarlo”, comentó la analista de CCR.






