En el oficialismo, fundalmente casi todos los que seguirán más allá del 10 de diciembre, están sordos. Se da especialmente en la Cámara de Diputados, en donde no se unificó el bloque, pese a los deseos de la Residencia Oficial.
Es la misma situación que se da con la jura como diputado provincial por parte del actual intendente por Arauco, Gustavo Minuzzi, un ex socio del gobernador, pero hoy alejado.
Pese que hubo un operativo de acercamiento por parte de funcionarios del gobierno, Luis Beder Herrera no lo tiene en su agenda telefónica al jefe comunal que le debe entregar el mandato a la legisladora Florencia López.
Por estos días, López hizo todo lo que no se debe hacer en política cuando el poder está fuerte: es ir a una comisaría para advertir la supuesta sustracción de elementos de un municipio.
Lo que sucede es que dentro del oficialismo nadie se hace cargo de la orden emanada de la Finca La Seis para que Minuzzi no llegue a la Legislatura y que se acelere su salida del Palacio Municipal arauqueño.
El bederismo (que cambiará de ismo a partir del 10 de diciembre) no tiene intenciones concretas de avanzar contra el “amigo” de Aimogasta, ya que sostiene que sería un mal antecedente para toda la clase política. En otras palabras, lo que hoy le puede suceder a Minuzzi, le podría pasar a ellos.
La propia Residencia Oficial dejó trascender que Néstor Bosetti le habría ofrecido al actual jefe comunal arauqueño que cuando asuma como legislador, se sume al bloque bosettista, que preside Oscar Chamía. Eso se conoció previo a la orden del gobernador de unificar el bloque por pedido de Sergio Casas.
Minuzzi ya fue legislador y tuvo gran protagonismo en la destitución del ex gobernador Ángel Maza. Y además fue una de las caras de la famosa UEL (Unidad Ejecutora Legislativa), que fue una caja para los legisladores que fueron ahogados financieramente por el entonces gobernador, mientras Beder Herrera presidía la Legislatura.
Es decir, que el araqueño ha estado de los dos lados del mostrador y puede ser más que una piedra en el zapato.
La Finca La Seis comenta que envió la orden para que Minuzzi no llegue. Hubo oídos sordos por parte de la Justicia Electoral cuando le entregó el diploma en el teatro, pese que el intendente tiene domicilio en La Matanza.
Luego hubo llamados telefónicos al Tribunal de Cuentas, que tampoco avanzó, ya que sus integrantes serían “buenos amigos” del arauqueño.
Hasta se movió el expediente de la denuncia del radical Héctor Olivares por los fondos sojeros, pero todo quedó en la cuestión mediática.
Así pasa los días Minuzzi, mientras Florencia López sigue con sus gritos en el desierto y lo plantea en el corazón del poder, y el diputado electo dice que puede contar la historia no oficial del bederismo.




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