Casas será el jefe de campaña del PJ para el 2019
Como antes caminaban detrás de Carlos Menem, Ángel Maza, Luis Beder Herrera, respectivamente, ahora es el turno del gobernador Sergio Casas. El sauceño comenzó a transitar su último tramo del gobierno y por este motivo, en cualquier gobierno se pierde el poder, salvo de un gran detalle. Para que ello no pase (perder el poder), Casas secuestró la llave de la caja y la tiene en su bolsillo.
En ese marco, el mandatario será el jefe de campaña del Partido Justicialista con vistas a las elecciones del año que viene. Ya Beder Herrera avisó que está dispuesto a dejar la presidencia del partido.
Gobernador, caja y partido es el poder absoluto en una provincia que lo conoce muy bien. Todos los aspirantes a suceder a Casas tienen muchos deseos, pero nada de presupuesto.
Con Mauricio Macri tratando de terminar su gobierno, es decir no tiene su cabeza en el armado peronista en La Rioja, los intendentes, los diputados y los dirigentes que dicen ser peronistas tratan de lograr el nuevo número telefónico del mandamás de la provincia.
Si Casas no autoriza, la Legislatura que preside Néstor Bosetti no tiene presupuesto; si el gobernador no lo aprueba sucede lo mismo con la principal intendencia que administra Alberto Paredes Urquiza.
El relato parece de película, pero no solo pasa en la provincia sino a nivel nacional cuando Macri hablaba de otro mandato: hoy reza no terminar con Ricardo Alfonsín o Fernando de la Rúa.
Ni el propio gobernador soñaba lo que hoy acontece en la provincia: transformarse en el nuevo Beder Herrera, el hombre del poder hasta el 10 de diciembre de 2019, mientras la intendenta Florencia López pide otro mandato del hombre de San Blas de los Sauces.