Detienen a mendocino que construyó el Parque Eólico Arauco

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El empresario mendocino y hombre fuerte de Impsa, Francisco Valenti, fue detenido en el aeropuerto de Ezeiza, en el marco de la causa de corrupción “Los Cuadernos K”, que involucra al Grupo Pescarmona.

Valenti, quien estaba de viaje por Asia junto a toda su familia, pisó el aeropuerto argentino de Ezeiza fue detenido por la Policía.

Ahora quedará a disposición de la Justicia.

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¿Quién es Francisco Valenti?

Cuando se dio a conocer la lista de empresarios y ex funcionarios que el juez federal Claudio Bonadío ordenó que fueran detenidos, en el marco de las investigaciones sobre las coimas recibidas por exfuncionarios del kirchnerismo, entre ellos figuraba el nombre de un reconocido ejecutivo mendocino, Francisco Valenti, quien fue presentado formalmente a los accionistas como integrante del nuevo directorio de Impsa en mayo de este año y quien ocupó el cargo de vicepresidente de la empresa durante años.

El ingeniero Francisco Rubén Valenti (70) debió dejar su cargo como director suplente en Impsa el 25 de abril de este año, cuando tuvo lugar la asamblea extraordinaria que decidió cómo se reorganizaría la empresa, sin embargo, días más tarde fue confirmado como uno de los miembros del nuevo directorio. La policía Federal allanó su vivienda y secuestró documentación, además de un vehículo, aunque no dieron con el empresario, ya que se encontraba en Asia.

Aunque no ha trascendido en qué habría consistido su participación en las presuntas maniobras delictivas que investiga la justicia, el diario La Nación detalló el modo en el que operaban los funcionarios nacionales y se refirió a “un ingeniero director de una empresa metalúrgica que se encontraba frecuentemente con el ex Secretario de Coordinación y Control de Gestión, Roberto Baratta, mano derecha del ex Ministro de Planificación, Julio De Vido, y el encargado de coordinar y readecuar los pagos de los empresarios”.

Dichas reuniones tenían lugar en el segundo subsuelo de un hotel ubicado en calle Esmeralda y de allí se dirigían hasta otra habitación. Después Baratta y Oscar Bernardo Centeno -chofer del auto que utilizaban para transportar los pagos millonarios de coimas y quien registró todos los movimientos, domicilios y personas que habrían estado involucradas durante años- se iban del hotel con dinero y una caja de vinos. No obstante, el diario no menciona al mendocino.

Valenti ya debió responder en una oportunidad por supuestos tratos de la empresa de la que él era vicepresidente en el año 2006, cuando la publicación paraguaya ABC Color se refirió al ex ministro nacional como “operador de IMPSA”. El empresario decidió contestar con una carta al editor la “infamia” y aseguró que hasta ese momento, el último contrato de obra pública nacional adjudicado a IMPSA en Argentina había sido Pichi Picun Leufu en 1994.

“Hemos sobrevivido por haber estado trabajando en todo el mundo. Durante este gobierno ni siquiera se nos adjudicó la obra Los Caracoles, cuyo equipamiento fue contratado a empresas rusas, a pesar de ser más caro y de menor prestación”, agregaba.

Además, incluyó una fuerte defensa de la compañía: “en su centenaria trayectoria, IMPSA siempre ha demostrado impecable ética empresaria, honrando acabadamente sus responsabilidades comerciales y sociales, como lo atestigua el prestigio del que goza en todo ámbito en el que actúa.  IMPSA es de las pocas empresas latinoamericanas que es miembro del Engineering and Construction Governors, del World Economic Forum, auspiciado por Transparencia Internacional y Basel Institute on Governance, uno de cuyos principios básicos, entre otros, es la lucha contra la corrupción.”

Doce años después, su nombre se ve nuevamente ligado al de Julio De Vido, en una investigación que podría tenerlo como partícipe en una serie de ilícitos.