Ultiman detalles para la beatificación de monseñor Enrique Angelelli

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La beatificación se hará el 27 de abril de 2019 en el Parque de la Ciudad, un predio que podrá albergar gran cantidad de fieles en la ciudad capital de la provincia, a las 10 de la mañana, y será presidida por el cardenal Giovanni Angelo Becciu, quien representará al Vaticano.

Esta decisión, dijo el prelado en su carta conocida ayer, se tomó luego de una reunión que mantuvo días atrás en La Rioja con la comunidad de Santo Domingo, con los frailes conventuales Damián Patrescu, postulador de la Causa de Beatificación, Aldo Cuccaro y Javier Fontana.

En la reunión se definieron distintos aspectos de la liturgia, logística, prensa, alojamiento, traslados, y otros temas como normas y prácticas que se van a seguir para cumplir las decisiones tomadas en Roma, e incluyó además una recorrida por el predio. Queirolo informó también que el proceso de beatificación comenzará con una vigilia de oración el día 26 en el Parque de la Ciudad en la capital provincial y en las localidades de Chamical y Sañogasta.

En Chamical se realizará porque allí se produjo el asesinato de monseñor Angelelli, y en Sañogasta se produjeron los asesinatos de los curas Murias y Longueville. En los tres lugares habrá adoración del Santísimo, el rezo del Santo Rosario y luego celebración de misa. El sábado 27 de abril la ceremonia central de beatificación comenzará en el Parque de la Ciudad a las 10, presidida por el Cardenal Becciu, a la cual asistirán invitados representantes de la Iglesia Católica de todo el país y la comunidad católica, y en Sañogasta se celebrará a las 18 horas la Eucaristía de Acción de Gracias.

Esta ceremonia se repetirá el domingo 28 a las 10 en la ermita levantada en la localidad de Punta Los Llanos, del departamento Chamical, en honor a Angelelli, y a las 16 en el lugar exacto de la muerte de Angelelli.

En la misiva de Queirolo se invita a la comunidad de La Rioja “a ponerse en oración de acción de gracias, de alabanza, de petición para que este nuevo y trascendente paso de Dios en nuestras vidas sea recibido y compartido con humildad y gozosa esperanza”.