La estrategia de los gobernadores del PJ es asegurarse un triunfo con el desdoblamiento electoral

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El diario Ámbito Popular tituló: “Rumbo a 2019: certezas e incógnitas del próximo tablero electoral” y remarcó: “De los desdoblamientos en el calendario a una alianza inédita en Ciudad que habilitará interna oficialista pasando por el enigma peronista. Una aproximación al panorama político que se avecina en un contexto económico adverso”.

“Sin una clara figura peronista para la boleta presidencial, la estrategia de los gobernadores del PJ es asegurarse un triunfo en su propio redil y renovar mandatos por cuatro años más”, destacó.

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En pocas semanas comenzará un año que estará marcado por la dinámica de las elecciones presidenciales y provinciales en un contexto de crisis económica.

Si bien a estas alturas son más las incógnitas que las certezas sobre lo que se avecina en materia de candidaturas y alianzas electorales, el 2018 deja algunas pistas sobre los enroques que podrían suceder en los próximos meses.

En 2019 los argentinos elegiremos Presidente y Vicepresidente hasta 2023, al tiempo que se renovarán ambas cámaras del Congreso. Se elegirán 130 diputados nacionales para los próximos cuatro años en todo el país, mientras que Ciudad, Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego, votarán por 24 senadores con mandatos hasta 2025.Asimismo, todos los distritos elegirán gobernadores, salvo Santiago del Estero y Corrientes, quienes lo harán recién en 2021.

En las próximas elecciones nacionales también se elegirán 43 parlamentarios del Mercosur: 19 por distrito nacional y 24 por distritos regionales provinciales y de la Ciudad.El calendario presentará varios desdoblamientos electorales, sobre todo en las provincias donde no gobierna Cambiemos. Catamarca, Córdoba, La Pampa, Chubut, San Juan y Entre Ríos adelantarán para que los comicios locales no coincidan con los nacionales.

Sin una clara figura peronista para la boleta presidencial, la estrategia de los gobernadores del PJ es asegurarse un triunfo en su propio redil y renovar mandatos por cuatro años más.

El tablero oficialista de cara a 2019

Del lado de las certezas políticas se encuentra la conformación de Cambiemos en todo el país. Así, a diferencia de 2015 y 2017, el sello de la alianza gobernante desembarcará en la Ciudad de Buenos Aires habilitando una posible interna entre el PRO y la UCR.En lo que refiere a las presidenciales, el oficialismo tiene todo prácticamente definido para poner en marcha el “operativo reelección” de Mauricio Macri.

A principios de noviembre, el mandatario aseguró “estar listo” para ir en busca de cuatro años más en la Casa Rosada.Con su definición, el Presidente cierra las puertas a una posible candidatura presidencial de la gobernadora María Eugenia Vidal, quien en sintonía con su jefe político apuntaría a seguir en La Plata hasta 2023.

Claro que en el territorio bonaerense resta saber si habrá o no desdoblamiento electoral.Lo cierto es que las aspiraciones de Cambiemos en Nación y en Provincia estarán atadas al futuro de una economía que este año cerrará con una inflación estimada por encima del 45%.

Por lo pronto, en el Gobierno se muestran optimistas.En el acuerdo refrendado con el FMI en octubre pasado, el Ministerio de Hacienda pronosticó que la economía argentina mostrará una recuperación “en forma de V”. Esto quiere decir que desde las oficinas de Nicolás Dujovne prevén que a partir del segundo trimestre de 2019 se palpará la ansiada reactivación económica en la calle, justo a tiempo para el inicio de la campaña electoral.

La incógnita pasa por saber cómo manejará el Gobierno la agenda electoral si esa recuperación no llega. En ese caso, la Casa Rosada podría echar mano de un as en la manga que ya le dio resultados en la campaña de 2017: la polarización bajo la retórica de “el futuro o el pasado”.

En el terreno de los enigmas políticos se ubica el futuro del PJ. A lo largo de este año dirigentes del amplio campo del peronismo fatigaron una y otra vez por la “unidad” del partido con el objetivo de vencer a Cambiemos el año que viene.

Desde el kirchenerismo, pasando por Massa, Pichetto, Urtubey, la Liga de los Gobernadores y hasta el renacido “Pino” Solanas pidieron aunar criterios de cara a 2019.En su aparición en el marco de la contra cumbre del G20,Cristina de Kirchner llamó a “acuñar en un frente social, cívico y patriótico a todos los sectores agredidos por el neoliberalismo”.

En clave electoral, la ahora senadora bonaerense mencionó que el frente político opositor “no debe haber una división entre los que rezan y los que no rezan” porque en el seno del movimiento “hay muchos pañuelos verdes, pero también hay pañuelos celestes”.

¿Es posible una gran interna peronista que incluya a Cristina, Sergio Massa, gobernadores y otros opositores? Por ahora esa alternativa se vislumbra improbable, al menos por lo que dicen de uno de los lados de la mesa. Apenas 48 horas después del discurso de Cristina en Ferro, el “peronismo alternativo” que encabezan el tigrense, Juan Manuel Urtubey, Miguel Pichetto y Juan Schiaretti salió a mostrarse junto a siete nuevos gobernadores de cara al 2019 con un mensaje hacia al “pasado” del PJ.

“Empezamos a caminar la construcción de una alternativa para Argentina”, coincidieron.

El propio salteño, quien a lo largo de este año coleccionó más fotos con Macri y con Vidal que con dirigentes K, remarcó su distanciamiento con la expresidente: “Si vamos todos juntos sería una estafa a la gente porque queremos ofrecer una alternativa diferente a eso, con lo cual, sería muy contradictorio”, lanzó el gobernador.

Ante este panorama, si Cristina quisiera ser candidata debería agilizar el músculo político de Unidad Ciudadana, el sello que nació para competir en Provincia pero que en los últimos tiempos fue presentado por referentes kirchneristas en distintas provincias del país.

La reforma que no fue y el nuevo debate presidencial

En lo estrictamente electoral, el año próximo estará marcado nuevamente por la ausencia de la reforma electoral impulsada por el Gobierno desde su llegada al poder para promover el voto electrónico en todo el país.La iniciativa fue aprobada por Diputados a fines de 2016, pero quedó estancada en la Cámara alta por la negativa de los gobernadores a tratarla.

Por lo pronto, el proyecto perderá estado parlamentario en febrero próximo por lo que para volver a discutir la reforma electoral el oficialismo deberá impulsar nuevamente su recorrido parlamentario.Otro de los proyectos que se diluyó, por ahora es la nueva ley de financiamiento político.

Fatigada hasta el cansancio por la Justicia Electoral para aportarle una mayor transparencia al sistema, la iniciativa propone la habilitación de aportes de empresas a las campañas electorales y la obligatoriedad de bancarizar esas transacciones. El proyecto aún no comenzó a ser debatido en el recinto por lo que su aprobación está lejos de concretarse.

Lo que sí será de la partida en 2019 será un nuevo debate presidencial, repitiéndose así la experiencia que se realizó por primera vez allá por 2015.

La novedad llegará con la realización de un debate en el interior del país al que se sumará el evento en la Ciudad, tal como sucedió en los últimos comicios presidenciales.

¿Será acaso la oportunidad para que Macri y Cristina lleven “la grieta” sobre un escenario? Por ahora son especulaciones que comenzarán a despejarse allá por fines de junio cuando se cierren las listas para las elecciones presidenciales. Toda una eternidad en política.