El gobernador riojano apuesta a la consulta popular para poder competir por un nuevo mandato

La política riojana es un horno y no por la temperatura veraniega. El próximo 27 de enero, La Rioja se convertirá en la primera provincia en abrir el extenso calendario electoral que culminará con la elección nacional en octubre o noviembre, si hay ballotage presidencial.

Según Página/12, los riojanos irán a las urnas para una consulta popular que avalará o rechazará la enmienda constitucional sancionada por la Legislatura provincial en diciembre y que le permitirá al gobernador peronista Sergio Casas buscar un nuevo mandato. Cambiemos recurrió al Tribunal Superior de Justicia riojano y hasta la Corte Suprema de Justicia para impedir el plebiscito, al tiempo que hace campaña contra la enmienda en medio de otra disputa por la interpretación constitucional sobre la cantidad de votos necesarios para aprobarla o invalidarla. En tanto, el diputado nacional y ex gobernador peronista Luis Beder Herrera, enfrentado a su ex delfín que quiere quedarse en la Casa de Tejas, cada vez se acerca más al kirchnerismo.

Con vuelo propio, Casas no quiere dejar la gobernación riojana. El gobernador logró tras idas y vueltas que la Legislatura provincial aprobara una enmienda constitucional para sortear la prohibición para un tercer mandato, como explicita el artículo 120 de la Constitución riojana para la fórmula de gobernador y vice. La enmienda sancionada en diciembre, que habilita la nueva candidatura de Casas, desató una dura polémica con la oposición y también dentro del peronismo. La convocatoria a la consulta popular para convalidar la enmienda –como también establece la Constitución provincial– debe fijarse dentro de los 45 días de la sanción, y la fecha del 27 de enero terminó por recalentar el verano político que los riojanos definirán con su voto y tras una campaña bajo altísimas temperaturas, si antes no hay una resolución judicial que la impida.

Casas fue vice de Beder Herrera en la elección que ganaron en 2011. En 2015, Herrera lo catapultó como su delfín a la gobernación y él fue por una banca en la Cámara de Diputados de la Nación con el sello del Frente para la Victoria. Tras la derrota nacional del peronismo, ambos se alinearon con el peronismo federal.

Con aires propios dentro de los federales, Casas aparecía como uno de los gobernadores del “recambio” generacional del PJ y con proyección nacional. Casas rompió su alianza con Beder Herrera y decidió ir por un nuevo mandato, lo que hizo que el ex gobernador se oponga tenazmente a la enmienda constitucional.

En la vereda de enfrente, Cambiemos se aferró en un primer momento a la vía judicial para impedir la consulta popular que pueda frenar la confirmación de la enmienda. Presentaron un recurso de inconstitucionalidad en el Superior Tribunal de Justicia de La Rioja, mientras sus legisladores nacionales prepararon otro que llevaron a la Corte Suprema.

Sin definiciones de los tribunales superiores y con la confirmación de la convocatoria al plebiscito de la justicia electoral de la provincia, Cambiemos llamó a desdoblar la estrategia: el senador radical y ex ministro de Defensa de Macri, Julio Martínez, y su compañera de bancada Inés Brizuela y Doria salieron a hacer campaña en contra de la aprobación de la enmienda y sumaron una nueva controversia: la cantidad de votos necesarios para su aprobación.

El artículo 84 de la Constitución riojana establece que “toda propuesta que sea sometida a consulta popular obligatoria se tendrá por rechazada por el pueblo si una mayoría de más del treinta y cinco por ciento de los votos de los electores inscriptos en el Registro Electoral no la aprueba”.

Sin embargo, desde Cambiemos invierten el requisito en base a un fallo judicial sobre una consulta popular de 2007: que el oficialismo debe alcanzar el 35 por ciento de los electores para su aprobación. Una interpretación que fue desechada por el fiscal de Estado provincial, Héctor Durán Sabas. La convocatoria a la consulta se hizo sobre el padrón electoral de 2017, con 280.500 electores, con lo que el 35 por ciento –en cualquiera de las dos interpretaciones– es de 98.175 votos.

Martínez, que ganó la elección a legisladores nacionales de 2017 frente a Carlos Menem y aspira a cambiar de manos la gobernación con su candidatura, considera que el oficialismo provincial tendría dificultades de llegar a esa cifra en medio de una elección en pleno verano riojano. El peronismo, en cambio, confía en su triunfo.

En tanto, crecen las versiones de una posible candidatura a gobernador de Beder Herrera por fuera del peronismo para competir con Casas. Distanciado de su ex delfín, Herrera y su militancia comenzaron un acercamiento al kirchnerismo. El ex gobernador participó del lanzamiento de Unidad Ciudadana en La Rioja, en agosto de 2018. Luego pasó en varias oportunidades a lo largo de estos meses por el Instituto Patria para conversar con la ex presidenta Cristina Kirchner.

No pocos asocian la posibilidad de que Beder Herrera emprendan el mismo camino que el tucumano José Alperovich que enfrentará de la mano de UC a su ex vice, Juan Manzur, alineado con los el PJ federal. Aunque en ambos sectores del peronismo riojano evalúan si es conveniente dividir fuerzas en la provincia, lo que agrandaría las chances de que Cambiemos le arrebate el mando de La Rioja.