Paredes Urquiza puede cambiar el escenario político: Busca “mecanismos sanos de consenso”

De la nada todos los ojos se pusieron en los movimientos del intendente Alberto Paredes Urquiza con vistas a las elecciones provinciales del 27 de octubre.

Paredes Urquiza había pegado el faltazo en las elecciones PASO y dejó solo a Julio Martínez: los resultados a la vista, ya que Mauricio Macri perdió también en la Capital.

El jefe comunal se había ilusionado con lograr la bendición de la Casa Rosada y se embaló con la llegada de Miguel Ángel Pichetto, la pata peronista del macrismo. Sin embargo, eso no pasó ya que el senador radical es un hombre del jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Los caminos macristas terminan en Martinez para buscar la gobernación.

Así el responsable de la municipalidad del principal departamento de la provincia reafirmó su candidatura a la gobernación sin el aval de Balcarce 50 y peleado del gobernador Sergio Casas, a quien lo acusó en reiteradas oportunidades de no enviar los recursos.

Luego apareció un almuerzo en Chamical organizado por Daniel Elías. Fue la oportunidad de un encuentro entre Paredes Urquiza y Florencia López, hoy candidata a vicegobernadora.

Esa comida cayó mal al quintelismo presidido por Ariel Puy Soria y además que había llegado a oídos de Ricardo Quintela de una reunión de López con Luis Beder Herrera. Eso aceleró para la presión puyista, con el fin que Casas bendiga a Quintela.

Por este motivo, Paredes Urquiza empezó a mirar otros horizontes para su subsistencia electoral. No se lo ve entusiasmado para otra reelección en la municipalidad y este jueves se reunió a solas con Beder Herrera.

Previamente hubo llamados telefónicos y mensajes, a través de terceros. Es más, hubo una mesa de café en Avant entre bederistas y paredistas, con el fin que se supiera del avance de las negociaciones.

El trabajo del acercamiento también lo hizo el vicegobernador Néstor Bosetti, hoy candidato a intendente por la alianza bederista.

Por ello, el gobierno prestó atención a un posible acuerdo, como así también el macrismo, ya que cambia el panorama político y electoral.

En el caso de Quintela cuenta con apoyo de intendentes, pero divide el voto peronista en la Capital, donde está más del 60% del electorado. Beder Herrera esta bien en el interior y Julio Martínez capitaliza el voto duro de Macri; mientras que Paredes Urquiza tiene su presencia política por el manejo del principal municipio.

Este viernes, Paredes Urquiza escribió en su cuenta de Twitter: “Se va a terminar la irresponsabilidad manifestada en la despreocupación de buscar mecanismos sanos de consenso político en asuntos importantes, como es el destino de una provincia, pensando en fines propios del sistema y no en el beneficio de todos los riojanos”.