El neoquintelismo trata de cerrar heridas y se enfoca en su fórmula Quintela-López

El sector liderado por el gobernador Sergio Casas, hasta el 27 de octubre, trató este sábado de cerrar las heridas políticas con vistas a las elecciones provinciales.

Luego de los desencuentros públicos que provocaron la amenaza de la diputada provincial Teresita Madera para abandonar el espacio, el neoquintelismo se puso como meta que Casas entregue el mando a Quintela el próximo 10 de diciembre, aunque los tiempos pueden adelantarse, ya que el gobernador también es candidato a diputado nacional.

En reuniones interminables, la legisladora blanqueó su verdadero pensamiento sobre el mandatario provincial y el esquema de campaña del oficialismo, tras que había mantenido encuentros formales con el diputado nacional Luis Beder Herrera y el intendente de la Capital, Alberto Paredes Urquiza.

Lo destacado del sábado fue la reconciliación de Madera con el secretario de Relaciones Institucionales, Ariel Puy Soria, y que además sea acompañada por la otra legisladora provincial Gabriela Amoroso.

La amenaza de Madera fue un tsunami en la estructura de poder del casismo, hoy transformado en neoquintelismo, ya que hubo fuertes discusiones de la mesa chica de Casas, que estuvo casi ausente de las negociaciones de reconciliación entre los hombres y las mujeres de su sector.

Quintela se comprometió con la legisladora para que no haya tropiezos hasta el 27 de octubre, mientras que la secretaria general de la Gobernación, Griselda Herrera, avaló esa promesa.

Fueron horas tensas en el bunker del peronismo oficial, ya que tuvo que dejar al margen al vicegobernador Néstor Bosetti, candidato a intendente por la Capital.

También se acordó que habrá otros actores con protagonismo en la campaña desde el lunes para aplacar los ánimos en la Casa de Gobierno y el Partido Justicialista.