Las colectoras sirvieron al oficialismo en una disputa provincial; hoy son un problema en las presidenciales

Cuando se oficialicen las colectoras se sabrá cuántos candidatos existen para las bancas a concejales en la Capital y otros cargos electivos en el interior. Pero hoy de lo que se sabe es un escándalo.

Según las proyecciones existen 800 candidatos solo en la Capital y otros tantos en el interior. En pequeños departamentos existen más postulantes que habitantes.

El sistema de colectoras fue servil para el peronismo gobernante desde 1983, pero hoy se ha transformado en un problema. La caja es un posible denotante, especialmente en el oficialismo.

Lo que sucede que muchas colectoras se armaron con la ilusión que tendrán el financiamiento para ser candidatos. Pero cómo siempre sucede hay colectoras más cercanas y otras más alejadas.

De lo que se conoce, aunque todavía no hay nada oficial por parte del Tribunal Electoral, muchas colectoras se perderán en los cuartos oscuros en una elección con perfil netamente nacional, donde el gobernador Sergio Casas adhirió al 27 de octubre por la puja en torno a la gobernación.

Lo importante son Mauricio Macri, Alberto Fernández y Roberto Lavagna, y luego las candidaturas a gobernador en la provincia. Y allí empezará la pelea por los lugares dentro del cuarto oscuro. Es decir, otro problema ante la decena de candidatos.

Boletas de todos colores que pueden confundir al electorado, salvo que se vaya ese domingo con el voto cortado.

Cristina tiene voto arrastre y de eso se valió Casas como candidato a diputado nacional. Pero no se sabe si lo tendrá para Ricardo Quintela, ya que muchos identifican a la ex presidenta con Luis Beder Herrera.

El voto duro de Macri con su lista larga puede beneficiar a Julio Martínez y dejar en tercero plano a sus propias colectoras.

Por lo cual, el sistema fue útil para el oficialismo en otro tiempo electoral, hoy puede significar más problema que una solución para una contienda complicada en lo provincial.