Madre del soldado Ledo: “Si no está con vida, que paguen con cárcel los culpables”

La madre del soldado Alberto Ledo, Marcela Brizuela, declaró en el juicio por la desaparición de su hijo en junio de 1976, que tiene como imputado al ex jefe de Ejército César Milani, y sostuvo que “lo que quiero es su vida y si no está con vida, que paguen con cárcel los culpables”.

“Nunca comencé un juicio de reparación económica por la desaparición de mi hijo” declaró Brizuela ante el Tribunal integrado por Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Enrique Lilljedhal.

La testigo expresó que “lo que quiero es su vida y si no está con vida, que paguen con cárcel los culpables”.

Ledo nació en La Rioja, donde era estudiante de la carrera de Historia, al momento de su desaparición tenía 20 años y fue visto por última vez el 17 de junio de 1976, en un campamento de Montero, ciudad ubicada a 55 kilómetros al sur de la capital tucumana.

El soldado había sido trasladado para desempeñar tareas civiles, como reparación y construcción de rutas y caminos.

La mujer indicó que se enteró que su hijo ya no se encontraba en el campamento a través de los compañeros del joven: “un cabo me dijo que Alberto había desertado, ninguna autoridad se comunicó para informármelo”.

La madre del soldado recordó que cuando su hijo desapareció los compañeros le dieron los anteojos que supuestamente el joven había olvidado en el campamento, y aseguró “él usaba los anteojos de manera permanente, no se los sacaba nunca, no se los olvidaba porque no veía nada si ellos”.

“Fue un buen hijo, buen estudiante, vivía rodeado de amigos y formó parte de un grupo juvenil que conformó el moseñor de Angelelli”, expresó Brizuela.

La segunda en declarar fue Graciela Ledo, hermana del joven, quien dijo que “cuando Alberto desapareció le dijeron a mi mamá que había desertado, lo habían visto salir con el capitán Esteban Sanguinetti y no había vuelto”, y agregó “le dijeron también que lo busquen en La Rioja”.

La testigo contó que cuando Ledo se encontraba en el campamento de Monteros “escribió cuatro cartas a sus padres, en las que contaba que estaba bien y que faltaba poco para que vuelva a La Rioja”, e indicó que la última carta tiene fecha del 14 de junio, “tres días antes de su desaparición”.

“En esa carta le decía a mis padres que el 20 de junio iba a jurar la bandera y que se convertiría en verdadero soldado, eso no lo dice alguien que quiere escapar”, manifestó.

El juicio que comenzó ayer tiene como imputado a César Milani, quien fue jefe del Ejército de 2013 a 2015, en el gobierno de Cristina Fernández Kirchner.

Milani esta acusado de cometer los delitos de encubrimiento y falsificación ideológica del instrumento público (sumario de deserción de Ledo).

El otro imputado es el capitán Esteban Sanguinetti, que tenía a cargo la Compañía de Ingeniero de Construcciones donde revistaba el conscripto, quien deberá enfrentar los cargos de homicidio calificado y privación ilegítima de la libertad de Ledo.

Está previsto que el debate se extienda 45 días y que presten declaración alrededor de 40 testigos.