Ni vencedores ni vencidos en La Rioja; corte de boleta, mínimo triunfo de Alberto y la Capital, sin dueño

Terminó otro proceso electoral donde el peronismo pudo retener la gobernación en la peor época de la oposición, que representaba al presidente Mauricio Macri en La Rioja.

Ese malhumor social en las calles de la ciudad se transformaron en votos contra el partido gobernante, que puede seguir por los sufragios del interior profundo por cuatro años más en la Casa de Gobierno.

La gobernación se gana por un voto, pero hay un mensaje en las urnas para el justicialismo que está en el poder provincial desde 1983.

Fundamentalmente que no hay ni vencedores ni vencidos, ya que el presidente electo Alberto Fernández logró un mínimo triunfo en la provincia. No sirve para llevarle ese trofeo.

Hubo corte de boleta en el oficialismo en el marco de su interna. Sergio Casas sacó menos votos que Fernández y el gobernador electo Ricardo Quintela.

Además el peronismo sufrió un duro cachetazo de la ciudadanía capitalina que no dudó en apoyar a los representantes de Macri en La Rioja.

Es más, el presidente saliente ganó, como la fórmula a gobernador y vice y hasta se llevó la Intendencia de la Capital.

De esa forma, el principal departamento no tiene dueño de votos en el peronismo. Hoy la fortaleza pasa por Juntos por La Rioja que se llevó todos los estamentos.

Esta elección como tantas anteriores deja muchos heridos dentro del gobierno, ya que muchos se irán el 10 de diciembre por una cuestión lógica: viene un nuevo gobernador.