Las enseñanzas de las elecciones: La hora de la renovación de la política riojana

Como siempre sucede pasan las elecciones y quedan distintas miradas sobre los resultados. Nosotros daremos la nuestra.

El domingo, los riojanos fueron masivamente a las urnas para dejar un mensaje claro, especialmente en los departamentos Capital y Chilecito, que proporcionalmente son los principales.

Los capitalinos le dieron la espalda a la oferta electoral del peronismo, ya que Alberto Fernández perdió frente a alicaído Mauricio Macri.

Ese fue el primer golpe de escena, como lo que pasó con el triunfo de Felipe Álvarez sobre Sergio Casas en el estamento a diputados nacionales, pero la estrella fue el voto blanco (que se llevaría dos bancas en toda la provincia).

A nivel de la gobernación, Julio Martínez aventajó por una mínima a Ricardo Quintela, y la otra radical Inés Brizuela y Doria se proclamó intendenta. Los concejales le darían la tranquilidad para gobernar a Brizuela y Doria.

Falló el sistema de colectoras del oficialismo, que debe desaparecer para los próximos comicios, como se comprometió Quintela.

Los capitalinos dejaron en claro que no están a gusto con el peronismo y sus representantes.

En Chilecito también perdieron los Fernández y la lucha sin cuartel se dio entre peronistas. Rodrigo Brizuela y Doria, asociado a Fernando Rejal, le dieron un duro golpe a Silvia Gaitán.

Esa situación se llevó toda la atención que dejará muchas heridas en el peronismo.

Después se dieron hechos para tener en cuenta como las derrotas del matrimonio Navarrete en Villa Castelli, la no continuidad de la familia Elías en Chamical y como la salida del poder del padre e hijo en Patquía.

Así queda demostrado que más allá del poder de los municipios departamentales, la gente sabe castigar con su voto.

También se produjo con Alberto Paredes Urquiza en la Capital que fue socio de Luis Beder Herrera. Ambos desaparecieron en los cuartos oscuros de las escuelas.

Señales que se vislumbran como un reclamo social sobre la renovación de la política riojana que salpica al radical Julio Martínez, candidato en todas las elecciones y en este caso a gobernador. No lo acompañó la mayoría de la ciudadanía.

Los que salvan las ropas son los Quintela, los López en Aimogasta, los Puy Soria en Capital, entre otros. Sin embargo, quedó un clima de nada por los comicios del domingo, ya que la situación social y económica continúa y se acentuará en la provincia.

Al otro día de las elecciones cerró la planta Arisco y echó a 120 trabajadores. Así se mantuvo la sangría de los puestos de empleo.

El peronismo debe tomar nota de lo que sucedió en la Capital, ya que concreta más del 60% de los votos y dentro de dos años se renuevan las bancas legislativas capitalinas.

El macrismo tiene para negociar con los Fernández dos senadores y dos diputados nacionales. Es decir, que podría ser la llave para tener relación directa con la Casa Rosada sin pasar por obras en los despachos provinciales.

El 27 de octubre no es la visagra de un antes y un después, ya que hay muchas caras conocidas que continuarán, pero podría ser el puntapié inicial para la renovación de la clase dirigencial.