El Tribunal rechazó la recusación de la querella en el juicio a Milani por la desaparición de Ledo

El Tribunal Oral Federal de Tucumán rechazó hoy un pedido de recusación presentado contra dos de sus integrantes por la querella que representa a la familia del soldado Alberto Ledo, en el juicio que se sigue al ex jefe del Ejército César Milani por la desaparición del conscripto, ocurrida en esa provincia en junio de 1976.

En tanto, la abogada Viviana Reinoso, representante legal de los Ledo en este proceso oral, anticipó a esta agencia que la decisión del Tribunal será apelada ante la cámara de Casación Penal.

“Consideramos que este Tribunal no puede fallar cuando dos de sus integrantes están acusados de parcialidad. Debió haberse nombrado a otros magistrados para que resuelvan sobre esta cuestión. Vamos a pedir la nulidad de esta decisión en Casación”, subrayó la letrada a Télam.

La querella de la familia Ledo presentó hace una semana la recusación de los jueces Carlos Gabriel Casas y Carlos Enrique Jiménez Montilla por “parcialidad manifiesta” para con el militar retirado.

Los magistrados habían sido objetados por los representantes de esta querella antes del inicio de este juicio, en disconformidad con fallos que habían dictado en otros procesos de lesa humanidad.

En tanto que el juez Enrique Lilljedahl, quien se desempeña en este debate como subrogante, había quedado al margen de esta presentación.

El pedido de recusación se basaba en las declaraciones que ofrecieron distintos testigos a lo largo de este juicio y al testimonio de la cuñada de Milani, Clara Waite, quien declaró ante el Tribunal que en su familia “se sabía” que el militar “había matado al soldado Alberto Ledo”.

Waite narró que su padre, Manuel Alberto Waite Figueroa, fallecido hace casi 34 años, le contó en su lecho de muerte la implicación de Milani (al mando del Ejército durante la Presidencia de Cristina Fernández) con este hecho y que el represor Luciano Benjamín Menéndez intervino para que el oficial no compareciera ante la Justicia por este caso.

Durante la declaración de Waite, el juez Casas vetó varias preguntas de las querellas por entender que “alteraban la plataforma fáctica del proceso”.

Ledo, nacido en La Rioja, estudiante de la Carrera de Historia y militante del PRT, desapareció en junio de 1976 en la localidad de Monteros, donde se encontraba de comisión con una compañía del Batallón 141, la unidad en la cual cumplía el Servicio Militar Obligatoria.

El conscripto desapareció cuando realizaba un patrullaje a las órdenes del capitán Esteban Sanguinetti, que en este juicio está acusado de ser el presunto responsable del secuestro y el asesinato de Ledo. 

Por su parte, Milani, quien al momento de los hechos se desempeñaba como subteniente, está acusado en este juicio de haber falsificado el acta de deserción de Ledo, y por eso se le imputan los delitos de falsedad ideológica y encubrimiento agravado.

Tras anunciarse el rechazo de este recurso, el Tribunal reanudó el juicio con la declaración de un testigo de apellido Pérez, quien fue compañero de militancia de Ledo y estuvo secuestrado en centro clandestino de detención de Arsenales, donde afirmó haber visto –a mediados de 1976– al soldado con evidentes signos de tortura.