Inicio / noticias / Un día nos dimos cuenta, la salud es importante

Un día nos dimos cuenta, la salud es importante

EVSP4xXWAAIVIQ1

Hace años que la política sanitaria es la compra de ambulancias, como así también buscar financiamiento para un nuevo hospital sin trabajadores de la salud.

Ya es moda en la provincia que los enfermos del interior sean trasladados a la Capital y los más complicados a Córdoba. Todas las mañanas -cuando sale el sol- las rutas riojanas son invadidas por ambulancias de traslado.

Se construyeron centros de salud, las famosas “salitas”, para la descentralización y hasta hubo inauguraciones de nuevos servicios sanitarios, pero siempre faltó la frutilla al postre.

Primero con la endemia del dengue y luego con la pandemia del coronavirus se desnudó la situación de la salud de la provincia: que nunca ha sido una prioridad dentro de las políticas de Estado.

Hoy nos encontramos con trabajadores de la salud, especialmente médicos, que están aislados ante la sospecha de coronavirus. Es decir, que el virus entró de la peor manera a La Rioja: por aquellos que dan lucha diariamente en el frente de batalla.

Es verdad que se levantaron carpas como un hospital de campaña, hasta se prepararon camas para esperar lo peor y que el gobierno entregó dinero para mejorar la atención en el hospital de la universidad, hoy transformado como base de operaciones contra el coronavirus.

Pero siempre falta un detalle. La mayoría de los empleados sanitarios están mal pagos o directamente son precarizados, están en negro, y muchos deben enfrentar la falta de insumos básicos, que no viene de ahora sino desde siempre. Ni hablar de la falta de cobertura en caso de que pase lo peor.

El mismo día que se inauguró el edificio del hospital Vera Barros algo falló: la estructura es complicada para mantener por la inmensidad de pasillos y los techos bajos. Y cuando se abrió el hospital de la Madre y el Niño fue todo lo contrario, aunque sin el presupuesto para mantener esa mega estructura para una provincia dependiente de la Nación.

La salud pública de la provincia abarca a los que no tienen como tienen obras sociales, éstas últimas en su mayoría fundidas. Todos confluyen en el mismo lugar y hoy desbordados por la pandemia y la endemia que sufre la provincia.

El análisis es muy centralista, ya que solo se habla de la Capital y nos olvidados del interior profundo, donde existen cementerios de ambulancias como en el nosocomio de Aimogasta u otros centros de salud que se saca número para ser atendidos, ya que el médico llega una vez por semana por el departamento.

La salud fue siempre una linda palabra dentro de lo que se enumera como políticas de Estado como sucede con la educación, la seguridad, la justicia y hasta la calidad de vida de los habitantes de la provincia.

El dengue dejó al descubierto que así no se puede seguir y acentuado por el coronavirus donde la salud también se enferma con una pandemia desconocida para todos. Por eso, no solo hay que preocuparse sino también ocuparse que algo se modifique.

En estos tiempos que corren con la mayoría de la sociedad en sus hogares un día nos dimos cuenta, la salud es importante.

Descubre más desde Rioja Política

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo